Estilo de Vida

El papel higiénico no solo sirve para lo evidente: por qué debes meterlo en la nevera

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No sé sabe muy bien por qué, pero cuando a principios del mes de marzo de 2020 estalló la pandemia y el Gobierno decretó el estado de alama confinando a toda la población en sus casas, la gente voló a los supermercados a comprar rollos de papel higiénico.

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Fue entonces cuando empezamos a ver en redes sociales multitud de imágenes de estantes vacíos. Los psicólogos explican que la compra desmesurada de este producto higiénico pudo deberse al efecto bola de nieve. Ver las baldas vacías provocó sensación de desabastecimiento.

Por hablar de datos, solo en EEUU las ventas de papel higiénico se dispararon en un 845%, lo que se tradujo en 1,45 billones de dólares en ventas en un mes.

La celulosa absorbe la humedad

El uso principal de los rollos de papel higiénico es el aseo íntimo, después de defecar o miccionar. En ocasiones, se elaboran con papel reciclado y están diseñados para que se descompongan en los pozos sépticos, algo que no ocurre con los kleenex o toallitas húmedas. 

Pero el papel higiénico también puede tener otra utilidad que muchos desconocen. Introducir un rollo en la nevera evitará los malos olores. Además, la celulosa que contiene absolverá la humedad, haciendo que muchos alimentos no se echen a perder antes de tiempo. 

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Como ves, este truco para atrapar los olores de la comida es sencillo y no requiere la compra de productos químicos en supermercados. Los hay quienes parten un limón por la mitad, ponen bicarbonato de sodio en un recipiente o un vaso con café molido o una bola de miga de pan empapada en vinagre.

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