Estilo de Vida

Llega el 'veranillo de San Miguel': cuándo es, por qué se produce y cuánto dura

iStock

Suele ser habitual que las temperaturas desciendan poco a poco, a medida que nos adentramos en septiembre. Esto sucede porque los días son menos largos y, por lo tanto, hay menos horas de sol. La amplitud térmica es mayor. Sin embargo, a finales del noveno mes del año, los termómetros vuelven a marcar valores estivales.

Lea también: ¿Por qué dormimos mal en verano? Así afecta el calor al sueño

Es lo que conocemos coloquialmente como Veranillo de San Miguel. Este episodio meteorológico se llama así porque la festividad de San Miguel tiene lugar cada 29 de septiembre, y tiene una duración aproximada de una semana.

No obstante, a este periodo se le conoce también como veranillo del membrillo, ya que los agricultores aprovechan que las temperaturas son todavía buenas para recolectar el fruto. Otro apunte: en la antigua Grecia, los membrilleros estaban consagrados a Afrodita, por eso, se dice que el membrillo es el fruto del amor. 

No tiene explicación científica

La realidad es que el veranillo de San Miguel no se da siempre, pues no existe una explicación científica que aclare por qué se produce este fenómeno. Y no siempre tiene lugar en esta fecha exacta, sino que unos años puede ser más tarde y otros, antes. 

Lea también: Este es el motivo por el que ducharse con agua fría antes de dormir no es buena idea

En la cultura popular sí que se ha quedado instaurado este fenómeno que sirve de puente entre estaciones. Los anticiclones que se forman cuando empiezan a bajar las temperaturas podría ser una razón. Lo que es seguro es que después del veranillo de San Miguel, los días son mucho más frescos y los valores son más típicos del otoño. 

En EEUU se llama Indian Summer

El aumento paulatino de temperaturas no tiene lugar únicamente en España, sino que también se produce en otros países del hemisferio norte. En Estados Unidos, por ejemplo, tiene lugar el Indian Summer (verano indio).

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.