Estilo de Vida

Así es la dieta de Estocolmo, el modelo de alimentación que causa furor y que recomienda la OMS

iStock

La dieta mediterránea es el plan de alimentación saludable por excelencia. Junto a una actividad física regular, ayuda a prevenir patologías cardíacas, accidentes cerebrovasculares y el cáncer. Se puso de moda a partir de 1950, cuando se vio que en las enfermedades del corazón no eran tan comunes en los países mediterráneos como en EEUU.

Lea también: Este alimento puede ayudar a reducir los niveles de colesterol (según Harvard)

La mayoría de alimentos que componen esta dieta son de origen vegetal, como las verduras, los cereales, los frutos secos, las semillas o las especias. El aceite de oliva es la principal fuente de grasa agregada. También se incluyen con moderación el pescado, los mariscos, los lácteos y la carne de aves. La carne roja o los dulces se comen pocas veces.

Ayuda a combatir el sobrepeso

Aunque la dieta mediterránea continúa siendo sobresaliente para la salud, en las últimas fechas le ha salido competencia con la dieta de Estocolmo. Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pasado a recomendar por sus beneficios a la hora de reducir el riesgo de enfermedades vinculadas al sobrepeso.

Tal y como recoge el informe de la OMS, la dieta nórdica tiene muchas similitudes con la mediterránea, pero está basada en alimentos procedentes en países europeos del norte, como Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia. 

Aceite de colza por aceite de oliva

Este modelo de alimentación prima las hortalizas de raíz, las frutas, los cereales enteros como la cebada, la avena o el centeno, las legumbres, los pescados grasos como el salmón, los frutos secos y las carnes magras. Quizás, la gran diferencia sea que en la dieta de Estocolmo antepone el aceite de colza (aporta más omega 3) y no el aceite de oliva.

Lea también: El superalimento que te ayudará a adelgazar: estos son los beneficios del kéfir

Se ha demostrado que la dieta nórdica es excelente para bajar de peso. La Universidad de Copenhague publicó un estudio en 2014 que demostró que quienes seguían este modelo de alimentación habían perdido tres veces más peso que quienes mantenían la dieta habitual a base de dieta mediterránea.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.