Estilo de Vida

Los motivos por lo que tomar postre antes de irse a dormir no es una buena idea

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Tomar postre es algo ineludible para mucha gente. Después de una buena comida, nos apetece cerrar el festín con un bocado dulce. Sin embargo, esta costumbre se ha llevado a la noche, con la cena. Un helado, un bombón, una natilla... Y lo cierto es que este comerte este pecado dulce antes de irse a la cama no es una buena idea.

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Los nutricionistas advierten de que hay que tener cuidado en lo que se toma tras la cena, especialmente si lo que se consume contiene azúcares añadidos. La razón es que el azúcar puede alterar sustancialmente los ciclos de sueño. Existen afirmaciones de diferentes expertos.

En primer lugar, Harvard Health Publising vincula el azúcar con la inflamación crónica. Esto puede derivar en problemas serios de salud como la obesidad, el cáncer o la diabetes. El azúcar también puede provocar apnea del sueño, un trastorno más común de lo que se suele pensar y cuyo diagnóstico es de vital importancia para evitar otros problemas.

Inflamación y apnea del sueño

"El azúcar puede causar inflamación de los tejidos que recubren tanto la boca como la garganta, causando hinchazón y aumentando la producción de la mucosa", explica el médico del sueño Brandon R. Peters. "Esto puede causar goteo postnasal afectando a la respiración, lo que provoca ronquidos y empeora la apnea del sueño".

Por otro lado, existen diversos estudios que concluyen que el azúcar hace que disminuya el sueño. Al consumirlo como potenciador de energía, lo natural es que uno se mantengan despierto más tiempo. "Comer mucho azúcar antes de acostarse puede hacer que tengas un sueño más ligero, menos reparador y con más interrupciones", se recoge Livestrong.

Aumento de peso

Y ya, el último motivo por el que no se debería tomar algo dulce antes de irse a la cama es porque afecta al peso. Un exceso de azúcar se almacena en las células grasas, tal y como informa la Clínica Cleveland.

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"Cuando comemos azúcar antes de dormir, no metabolizamos correctamente esta sustancia y se vuelve inflamatoria", dice la dietista Dana Ellis Hunnes. "Por la noche, cuando dormimos, no estamos quemando ese azúcar, por lo que es más probable que conduzca al almacenamiento de grasa, así como el aumento de peso".

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