Estilo de Vida

Estos sencillos trucos japoneses ayudan a despertarse con mayor vitalidad

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Prácticamente la mayoría de los trabajadores han regresado de sus merecidas vacaciones de verano. Atrás quedaron los baños en la piscina o en la playa, el aperitivo, o las siestas. Pero si por algo se detesta el mes de septiembre es por la vuelta a los madrugones.

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Retomar la rutina de despertarse temprano es complicado. Tal vez, te cueste unos días rendir al 100%. Para hacer la transición más llevadera, Seiji Nishino, profesor en el departamento de Psiquiatría de la Universidad de Stanford, ofrece una serie de trucos para levantarse más fácil.

Todo esto lo explica en su libro El arte del descanso (Kitsune Books). Este reputado experto explica que para solucionar cualquier problema relacionado con el sueño (insomnio, estrés nocturno...) parte de una base teórica que está fundamentada en la investigación científica sobre fisiología del sueño y la vigilia para ofrecer rutinas sencillas que garanticen un descanso óptimo que ayude a un despertar con vitalidad.

Baño caliente y pijamas transpirables 

En primer lugar, se ha de tratar de mejorar la calidad del sueño. Para ello, Nishino propone un baño caliente 90 minutos de acostarse para aumentar la temperatura corporal y que vaya ajustándose después para acoplarse a nuestro primer ciclo de sueño. Insiste también en llevar un pijama transpirable y no usar muchas mantas... ni calcetines. 

A todo esto se une que debemos intentar no estimular a nuestro cerebro con pantallas. Una alternativa es llevar a cabo tareas sencillas y relajantes como preparar la ropa del día siguiente, limpiarse la piel de la cara o leer un libro. 

Dos alarmas con 20 minutos de diferencia

Nishino dice que para despertarnos con energía debemos programar dos alarmas. Una veinte minutos antes de la hora y otra a la que sonaría el despertador. El motivo de este intervalo se base en que la fase REM del sueño es más larga por la mañana y que el cambio de la fase no REM a la REM tiene lugar en un transcurso de 20 minutos. Despertarse en una fase u otra afecta directamente a cómo nos levantamos.

Por otro lado, el especialista recomienda dejar las cortinas o la persiana parcialmente abiertas durante la noche para despertarnos con luz (si es posible, claro). La luz del sol interviene en nuestro reloj biológico. Desayunar en un lugar iluminado o dar un paseo matutino ayuda a tener una mayor vitalidad. 

Andar descalzo o lavarse la cara con agua muy fría

El experto en sueño dice que para que ayudar a la vigilia hay que reducir la temperatura externa de la piel. Pues bien, puedes hacerlo simplemente andando descalzo, ya que los pies contienen terminaciones nerviosas eficientes para la regulación de la temperatura. Otra vía es lavarse la cara con agua bien fría.

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Por último, es importante no saltarse el desayuno, y te contamos por qué. El acto de masticar se asocia con la mejora de la estimulación neuronal y la memoria. Al masticar, el nervio trigémino envía señales al cerebro, y lo activa.

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