Estilo de Vida

El manifiesto de Albert Boadella contra el infantilismo en su nuevo libro de memorias, 'Joven, no me cabree'

El dramaturgo e intelectual barcelonés, sin filtros ni complejos, se explaya en sus memorias, 'Joven, no me cabree'. Un ácido diálogo con un joven en su masía de L'Empordá, Girona. El prólogo está firmado por Cayetana Álvarez de Toledo.

La expresión artística, la política, la educación, el infantilismo y la sobreprotección son las grandes preocupaciones que inquietan a Albert Boadella en Joven, no me cabree (Ediciones B), una desafiante crítica al progresismo actual, que sale a la venta el próximo septiembre."Después de exponer sin complejos mi pensamiento sobre la generación de consentidos, la progresía y la modernidad, me he quedado aliviado", confiesa el dramaturgo sobre este texto que está prologado por Cayetana Álvarez de Toledo.

El fundador de Els Joglars recoge en estas memorias la historia de un joven universitario, que le visita en su masía de L'Empordá, en Girona, con la intención de recabar información sobre los aspectos transgresores de sus obras. A través de un diálogo mordaz, polémico y ácido, el ahora maestro trata de remover la zona de confort que la sociedad ha implantado a su nuevo pupilo. Como si se tratara de un diálogo socrático, Boadella y el joven aprendiz comenzarán a dudar de todo lo establecido para después construir los cimientos del libro: un manifiesto artístico en el que Boadella nos relata su visión sobre la política, la belleza y la modernidad. A través de sus vivencias y su experiencia, el barcelonés lanza su visión del progresismo y cómo esta corriente ha puesto en jaque a una generación que se ha adaptado "a la comodidad frente al esfuerzo"; a "la cancelación frente la crítica" y "la posmodernidad frente a la ilustración".

"Una obra de amor"

En palabras de la ex portavoz de Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, este libro "es el testamento intelectual, artístico y moral de Boadella. Una obra de amor". Continúa Álvarez de Toledo, "porque solo desde un afecto desbordante por el género humano, solo desde una confianza blindada en el poder de la pedagogía y la razón, se puede escribir un libro como este".

Boadella (Barcelona, 1943) estudió en el Teatro Nacional de Estrasburgo (noroeste de Francia). Tenía los 18 años cuando fundó la compañía independiente Els Joglars, inspirada en el papel de los antiguos juglares de la edad media. Fue en el año 1961. Su actividad teatral como actor, director y dramaturgo ha estado vinculada a esta compañía, cuyos montajes se han caracterizado por el espíritu crítico. Ha montado 40 obras. Algunas de gran polémica. En 1977, dos años después de la muerte de Franco, Boadella fue detenido por La Torna. Pasó ocho días en la cárcel Modelo de Barcelona.

Teatros del Canal

Entre 2009 fue nombrado director artístico de los Teatros del Canal, de la Comunidad de Madrid, cargo que desempeñó hasta 2016. En 2012 abandonó la dirección de Els Joglars, y desde entonces ha escrito y dirigido obras líricas, inclinando su trayectoria artística hacia un teatro en el que la mezcla de música, canto y palabra constituye el núcleo esencial. Es autor de varios libros, entre los que figuran El rapto de Talía, Memorias de un bufón, Franco y yo, ¡buen viaje excelencia! Adiós, Cataluña, Diarios de un francotirador, Dios los cría…, ¡Viva Tabarnia! y El Duque.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.