Estilo de Vida

'Mi vida con Dire Straits', viaje iniciático al swing contado por el bajista, John Illsley

Dire Straits es la banda sonora de varias generaciones. Allá por los 80, en pleno apogeo del rock de estadios, los británicos alcanzaron la cima del Olimpo. Arrasaron en ventas y en giras. Para revivir el ascenso de la mítica formación británica, su bajista, John Illsley, comparte por primera vez sus recuerdos en su libro Mi vida con Dire Straits (Libros Cúpula, Editorial Planeta). Un recorrido por la vida épica de un grupo que lo fue todo y que encontró el germen en su mega clásico Sultans of Swing. Además, el prólogo lo firma Mark Knopfler, el front man de la formación.

En palabras del músico, guitarrista y compositor de Glasgow, el relato de su compañero es la historia de "una gran aventura y un viaje increíble, con toda su parte de comedia, absurdo, cansancio, locura y tristeza. John ha recordado gran parte de todo eso." Así de sencillo.

Recordar es fácil. Pero poner en contexto hits como Lady writer, Telegraph Road, Romeo and Juliet o Sultans of Swing (versión de estudio, mejor que el virtuoso directo de Alchemy) es mucho poner. Para llegar a ese destino creativo antes hubo un recorrido. Illsley describe en su libro ese viaje iniciático con honestidad, introspección, ironía y humor. Así es su primer relato.

Illsley y los hermanos Knopler, Mark y David, se conocieron de forma casual en un piso de protección oficial en el sur de Londres. Fue el germen del grupo y también de la primera versión de Sultans of Swing, título que surgió de una banda de jazz amateur compuesta por unos seniors amantes de la música que tocaban en un bareto medio vacío de Greenwich. Según relata el bajista, con Sultans empezó todo.

El líder del grupo estrenaba su Fender Stratocaster roja y nacía un mito del rock. Después de diferentes versiones sobre el nombre de Dire Straits (Situación desesperada), el autor del libro concluye que nació de forma fortuita, a través de una conversación de unos amigos. Y surgió la magia. Dire Straits publicó en 1978 su primer álbum, de título homónimo. A mediados de los 80, con el comercial Brother in arms, eran números uno.

Gracias a la fama alcanzada por la banda, John publicó dos discos en solitario (Never told a soul, 1984 y Glass, 1988) a la vez que formaba parte de los Dire Straits, sin lograr ninguno de ellos excesiva repercusión. Tras la ruptura, en 1995, John Illsley se dedicó a cultivar la pintura.

Imposible pasar de puntillas por estas palabras del músico: "Tocar en directo es una droga, natural, pero una droga, al fin y al cabo". Y añade con mucha ironía y acidez: "Tocar en directo es la razón por la que Elton John va por su gira de 'despedida' número 254 y por la que bandas como los Stones y The Who, cuyo apogeo se produjo en la era de la televisión en blanco y negro, se levantan de sus sillones ergonómicos reclinables, se vuelven a colocar la dentadura y se suben a los autocares de gira". Y remata con un rotundo "yo mismo soy un adicto... seguiré dando conciertos hasta que la artritis y la amnesia me venzan".

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