Estilo de Vida

El itinerario del Camino de Santiago más especial (y más corto) discurre por el mar

La travesía náutica es un itinerario histórico que seguían muchos peregrinos en tiempos de la Segunda Cruzada. Foto Carmen Romero.

La Ruta Jacobea de la ría Muros-Noia, tierra de marineros y peregrinos, es el único itinerario que discurre entre el azul del mar y el verde de los bosques, y la ausencia de grandes desniveles lo hacen apto para todos los públicos.

El Camino Marítimo de la Ría de Muros Noia, la última de las Rías Baixas, es una de las mejores rutas para llegar a Santiago como peregrino. Admitido como itinerario oficial por el Arzobispado, requiere una navegación de al menos 90 millas náuticas hasta desembarcar en el Real Club Náutico de Portosín, en el puerto de Muros, o en el Puerto del Son. Allí se sellan las credenciales del peregrino y desde allí se realizan los últimos kilómetros a pie.

La ruta tiene la peculiaridad de contar con un doble punto de inicio, desde una y otra orilla de la ría de Muros-Noia. La variante del norte, desde Muros, es almo más larga, con 78 kilómetros; mientras que la alternativa desde Puerto de Son tiene una longitud de 53,6 kilómetros. Una vez que se juntan en Noia, el trazado continúa por Lousame y se dirige al interior por Rois, atravesando después el Val da Maía para acercarse al destino final: la tumba del Apóstol en la catedral de Santiago.

Es un itinerario histórico y al mismo tiempo, nuevo. El reconocimiento oficial del Camino de Santiago por la ría de Muros-Noia permite seguir las huellas de los peregrinos que cubrían esta ruta ya por el siglo XII, en tiempos de la Segunda Cruzada, ahora con la calidad de una experiencia del siglo XXI.

Una vez se toma tierra, esta ruta jacobea es el camino más corto para alcanzar el destino: la tumba del Apóstol en Santiago de Compostela.

El camino más corto

Otra de las peculiaridades es su cercanía a Santiago, que le convierte en el camino más corto para alcanzar el destino. Y, por supuesto, la presencia del mar como máximo aliciente, a lo largo de muchos kilómetros, a diferencia de los caminos de "tierra adentro", o de algún otro que discurre en algunos tramos por la costa.

Y no hace falta tener barco propio, ni experiencia en navegación, porque es posible enrolarse en alguna de las embarcaciones de la empresa Sailway. El trayecto en velero (con alojamiento para un máximo de 8 personas) dura tres días, más un último día de ruta a pie, y parte de Baiona. El precio durante los meses de julio y agosto es de 1.020 euros por persona (incluida la comida, pero no la cena), y de 850 euros por persona el resto del año.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.