Estilo de Vida

Villa Verdi: Joyas del patrimonio italiano que se venden al mejor postor

La casa de Verdi, que ha funcionado en los últimos años parcialmente como museo, está en venta.

Después de años de litigios, y ante la desidia de la administración italiana, Villa Verdi, la casa del célebre compositor, saldrá a subasta. No es un caso aislado. Sobre el patrimonio italiano pende el cartel "en venta" desde hace más de una década.

No hay fecha, no hay precio y ni siquiera ha trascendido la casa de subastas que se encargará de la venta, pero dentro de muy poco alguien podrá hacerse con un pedazo de historia de Italia y de la Música.

Porque Villa Verdi es mucho más que una preciosa villa italiana próxima a su ciudad natal, Busseto, en la región de Emilia-Romaña, cuyos jardines forman parte del sitio Po Grande con protección de la Unesco. La casa de Verdi, donde compuso alguna de sus obras más famosas, como 'El trovador' o 'La traviata', es un pedazo de la historia de Italia, y de la historia de la música, que se cae a pedazos porque los herederos no cuentan con los recursos necesarios para mantenerla. Ni siquiera después de la campaña de crowdfunding lanzada en 2020 a través de la plataforma Innamorati della Cultura con el objetivo de recaudar fondos para los trabajos de restauración que el edificio necesita con urgencia.

Villa Verdi se conserva intacta, con todas sus pertenencias, incluida su vajilla de Sèvres con monograma o su sombrero de copa.

Está deteriorada pero intacta. Su Salón Rojo, el espacio en el que Verdi recibía a sus (contados) invitados ilustres, la sala de billar, la biblioteca personal, el comedor y su dormitorio, conocido como sala Grand Hotel et de Milan, que contiene los muebles de la Habitación 157 del histórico hotel de Milán, muy cerca de La Scala, donde murió Verdi el 27 de enero de 1901. Está su piano, incluso su sombrero de copa y el pañuelo con los que le inmortalizara Giovanni Boldini en su célebre retrato. Y aunque el Estado italiano tiene derecho de tanteo sobre el inmueble, su intervención está más que descartada.

"Puesta en valor del patrimonio"

No es algo nuevo. La política de "puesta en valor del patrimonio cultural", que en la práctica se traduce como "venta al mejor postor" tiene más de una década y la puso en marcha el Gobierno Berlusconi, que se deshizo de la responsabilidad de velar por el patrimonio italiano delegando las funciones estatales en materia de tutela y valorización del patrimonio artístico nacional a las comunas y regiones italianas, a las que cedió parte de los recursos naturales y bienes culturales, para que pudieran ser vendidos a manos privadas.

Ha sido unas claves de la puesta en subasta de Villa Verdi, los herederos no han conseguido que se eliminara la catalogación como propiedad privada que podría haber ayudado a su mantenimiento a través de la financiación pública.

Descartada la venta, la isla de Santo Stefano podría convertirse en museo al aire libre y atracción turística.

En 2010, cerca de 9.000 inmuebles históricos se pusieron en venta, entre ellos el famoso Palazzo del Normanni, de Palermo, o el castillo Vigevano, cerca de Milán, además de playas, lagos y pequeñas islas en enclaves paradisiacos como Costa Esmeralda. Como la isla de Santo Stefano, con su cárcel borbónica donde estuvo preso Sandro Pertini. Ha estado a la venta hasta hace un par de años, pero ante la imposibilidad de construir en el terreno no ha tenido ofertas, y ahora el Estado italiano se planeta reconvertirla en atracción turística al estilo de Alcatraz. Aunque no entera, porque en 2012 consiguió vender una parte de la isla, tres hectáreas cubiertas por vegetación y rocas de granito con una pequeña playa. Fue adquirida por un empresario anónimo por 90.000 euros, sin competencia en la puja.

Villa Aurora, en Roma, con el único mural pintado por Caravaggio, sigue sin encontrar comprador.

Se vende palacio con mural de Caravaggio

La subasta de Villa Aurora, el palacio del siglo XVI en el corazón de Roma que alberga el único mural de Caravaggio, es otro ejemplo reciente. Se celebró el pasado mes de enero, sin pujas. La subasta se repitió en abril, y volvió a quedar desierta después de una rebaja considerable. Cuentan que entre los interesados se encuentra Bill Gates o el sultán de Bahréin. Pero, a pesar de una rebaja de casi el cincuenta por cien sobre el precio de la primera tasación, de 471 millones de euros, el 30 de junio se repitió por tercera vez la subasta y sigue sin comprador.

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