Estilo de Vida

La acidez, la gran enemiga de las Navidades: 7 trucos para evitar los ardores estomacales

  • El reflujo es una de las sensaciones más desagradables tras una comida copiosa

Diciembre ya ha arrancado y empieza una época de excesos marcada por las cenas y fiestas de Navidad. Hasta el próximo mes de enero, pasado el Día de Reyes, nos enfrentamos a varias semanas en las que nuestra dieta diaria se verá adulterada con la ingesta de dulces, grasas y alcohol.

Se trata, sin duda, de elementos que pueden favorecer la proliferación de una afección que puede acabar amargándote las celebraciones: la acidez estomacal. Se trata de una sensación de ardor en el esófago y que se siente de forma más intensa detrás del área del esternón. A veces, este malestar puede durar varias horas. En muchos casos, la cosa no queda ahí y el líquido estomacal puede llegar a la parte posterior de la garganta, extendiendo la sensación hacia el cuello, produciendo un sabor amargo y agrio. 

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Esta es una afección que, casi con toda seguridad, prácticamente todo el mundo ha sufrido alguna vez después de comer. Es probable que además aparezcan en días señalados tras comidas copiosas con amigos y familiares, lo que supone un malestar que termina amargando un día de celebración. En España, según la Fundación Española del Aparato Digestivo, se estima que el 30% de las personas la sufren, al menos, una vez por semana.

¿Por qué se produce la acidez?: la explicación de los ardores

Muchas personas sufren de acidez sin haber ingerido alimentos, pero la mayor parte de los episodios se dan después de haber comido. Al introducir los alimentos en el cuerpo, se desplazan por el esófago hasta el estómago. Un anillo de músculo en forma de válvula llamado esfínter esofágico inferior se abre para dejar entrar la comida. En ese momento, si el sistema funciona bien, se cierra para evitar que los ácidos del estómago se deslicen hacia el esófago.

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El problema aparece cuando ese esfínter entre el estómago y el esófago no funciona como debería. Esto permite que el ácido se filtre y suba. Es cierto que no todas las personas que tienen reflujo ácido sufren de acidez estomacal y algunas personas con síntomas de acidez estomacal no tienen en realidad reflujo ácido pero sí alguna otra afección que cause este desagradable dolor.

Hay varios factores que pueden incrementar las posibilidades de sufrir acidez estomacal. Una de ellas es el sobrepeso, las comidas abundantes o picantes o consumir tabaco y alcohol. Por este motivo, salvo para aquellos que sufran reflujo por otras causas (por ejemplo, por enfermedad), existen algunos hábitos y recomendaciones que ayudarán a minimizar los riesgos. Lo principal es tener un control sobre los alimentos que ingerimos y saber cuáles en concreto pueden causarnos esta sensación. Evitando o reduciendo su consumo, podemos lograrlo.

Siete recomendaciones para evitar la acidez estomacal

1. Controlar lo que comes

Hay alimentos que aumentan el riesgo de sufrir esta afección: la menta, la hierbabuena, los productos carbonatados, las frutas cítricas (como la naranja o el limón), tomates, salsas, mostazas, pimientas y especias.

2. Controlar lo que bebes 

El alcohol y la cafeína son dos elementos que propician el reflujo. Es complicado, porque son dos sustancias con las que nos topamos en nuestro día a día. El problema es que provocan la irritación del esófago y pueden aumentar la acidez en el estómago.

3. Importa el 'qué' pero también el 'cuánto'...

La cantidad de alimentos que ingerimos también es fundamental a la hora de evitar el riesgo de sufrir ardores. Hay que intentar evitar las comidas copiosas y optar por porciones pequeñas que facilitan la digestión. 

4. Y el 'cuándo'

Ya hemos hablado del qué, el cómo y el cuánto. Pero también importa el cuándo. Comer a una hora o a otra no es lo mismo. Por ejemplo, acostarse con el estómago lleno no es buena idea si no queremos sufrir acidez. Hay que cenar entre dos y tres horas antes de ir a la cama.

5. Reduce el humo 

Este es sin duda el hábito menos saludable. Fumar es perjudicial para la salud por muchos motivos. Uno de ellos es el de favorecer la acidez estomacal. Fumar aumenta la producción de ácido y relaja ese esfínter esofágico interior. El resultado es que el ácido del estómago tiene vía libre para subir. También causa inflamación en el esófago y puede generar sensación de ardor.

6. Bajar de peso

El sobrepeso puede ser uno de los principales factores de riesgo en lo que a la acidez de estómago se refiere. Es casi una cuestión física. El peso hace que se ejerza más presión mecánica sobre el estómago. Por eso se puede retrasar su vaciado y este es el motivo por el que las embarazadas también son propensas a sufrir reflujo. Bajar de peso ayudará a evitar esta afección.

7. Reducir la ingesta de medicamentos

La automedicación no está recomendada. Pero quien más, quien menos, toma algún analgésico en casa por decisión propia para evitar dolencias leves. El problema es que esto repercute en el aparato digestivo. Esto provoca la aparición de reflujo. Por tanto, si reducimos su consumo, o lo hacemos al tiempo que comemos, se minimiza el riesgo.

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