Casas Reales

Juan Carlos I se trasladó a Ginebra solo porque en su casa de Abu Dabi estaban de reformas para adaptarla a sus problemas de movilidad

Don Juan Carlos, en silla de ruedas con su mujer, su hijo, su nuera y los descendientes del rey de Rumania en una imagen de 2018

Las imágenes de Juan Carlos utilizando una silla de ruedas en actos públicos como sus apariciones en Galicia, en el funeral por Constantino de Grecia o en otros acontecimientos llegaron a generar preocupación sobre su estado de salud, con varias prótesis en la cadera y el problema la rodilla derecha. Es cierto que desde la histórica caída en la cacería de Botsuana, cada vez usa más la silla y menos el bastón. También es cierto que los tropezones del antiguo monarca en público ha sido varios y han dado mucho de que hablar. Sin embargo, a sus 86, puede decirse que el Rey Juan Carlos se encuentra en un estado de salud razonablemente bueno, aunque con claras limitaciones de movilidad. Su edad no es obstáculo para que viaje tanto como desee e incluso participe con asiduidad en regatas y otras actividades como las de su querido Sanxenxo, la localidad donde volvió a estar este fin de semana, acompañado por su hija Elena. Por cierto que no sabemos si Felipe VI, su hermana mayor o la infanta Cristina felicitarán este martes 19 de marzo a su padre. Puede que la ex mujer de Iñaki Urdangarin tenga la oportunidad de hacerlo en persona puesto que su padre cogió un avión privado desde Vigo hasta Ginebra, donde vive la pequeña de sus hijas.

Pero el paso de don Juan Carlos por la ciudad suiza no implica que el antiguo monarca vaya a dejar de vivir en Abu Dabi, como se ha comentado, o vaya a cambiar su residencia fiscal después de tres años y medio viviendo en Abu Dabi. Tal y como han confirmado Informalia fuentes de toda solvencia, el padre del Jefe del Estado no planea mudarse a Ginebra, aunque ahora pase por allí más a menudo. Sin embargo, peronas del entorno de don Juan Carlos, sí admiten que el marido de doña Sofía se ha ausentado de su residencia en la segunda ciudad más poblada de los Emiratos Árabes Unidos porque "tiene obras en casa", nos dicen. En concreto, el antiguo monarca está adaptando su mansión en la isla Zaya Nurai para personas con movilidad reducida. En 2014, al poco de la abdicación, Felipe VI ya ordenó una importante adaptación de Zarzuela parecida a la que se ha hecho ahora en la mansión en Abu Dabi, es decir, acorde con sus necesidades, con baños adaptados y puertas ampliadas, y también rampas en todos los desniveles.

Si bien dedicabamos el comienzo de esta noticia a recordar que la salud de don Juan Carlos es buena para sus 86 años, con constantes chequos médicos, y muy vigilado, su movilidad es limitada, como se ve cada vez que aparece en público. De ahí que haya necesitado llevar a cabo arreglos: "Instalar algún ascensor interior, cambiar escaleras por rampas y este tipo de cosas", nos explica. Las siempre molestas obras, como le ocurre a mucha gente, obligaron al antiguo Rey a ausentarse durante el mes que han durado, aunque ya han finalizado y todo está listo para su regreso.

La imagen de su madre, doña María de las Mercedes, postrada en una silla de ruedas

Al rey emérito se le ha visto haciendo esfuerzos por mantenerse en pie con la ayuda de sus escoltas en apariciones públicas. No obstante, aseguran personas que le han visto en privado que su situación es algo más complicada y que en Abu Dabi usa más la silla de ruedas. La silla de ruedas del rey emérito recibió el apodo de 'Mimi Móvil', por cómo se referían a ella de pequeñas sus nietas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.

Las limitaciones físicas del padre de Felipe VI son consecuencia de en parte del accidente de esquí que rompió una cadera destrozada. "No es por la intervención de rodilla. Tiene la cadera destrozada por un accidente de esquí, y la nefasta operación de hace años y la artrosis, mal de familia, lo han dejado prácticamente inmovilizado y con grandes dolores", escribió hace no mucho la periodista Pilar Eyre. No es cierto sin embargo como se llegó a decir que ha estado prácticamente inmovilizado o que sufra a menudo dolores intensos, si bien en su situación requiere de una total dependencia, sin llegar a los niveles de su madre, la condesa de Barcelona, en su silla de ruedas durante la última etapa de su vida. Doña María de las Mercedes falleció a los 89 años en los primeros días del siglo XXI.

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