Casas Reales

En EE UU se cansan de los lamentos de Harry y Meghan: con la mirada siempre puesta en la Casa Real

El viaje exprés del príncipe Harry a Reino Unido para ver a su padre, de 75 años, cambió la percepción pública que teníamos sobre la relación complicada entre padre e hijo. El príncipe se trasladó a Londres el 6 de febrero para encontrarse con Carlos III y darle un abrazo tras el anuncio del monarca que se encuentra batallando contra el cáncer. Su reacción, la de Harry, fue inmediata. Se plantó en Clarence House y conversó con él. Días después confesaría ante los micrófonos de un programa de TV americano que la enfermedad de su padre había ayudado a unirles, yque este proceso de su padre podía tener un efecto reunificador. Fue en Canadá, en el lanzamiento de los juegos Invictus. Parecía el comienzo de una nueva era en la relación familiar.

Las cosas no se arreglan tan rápido. Los Sussex cumplen cuatro años de su salida de la Familia Real. Un aniversario que llega cuando la institución sufre varias y fundamentales bajas. Carlos III, alejado de la agenda presencial por su tratamiento de cáncer. Y ahora, su mujer, Camilla, de 76 años, que se ha tomado una semana de descanso porque está agotada. La Reina ha asumido la mayor parte del peso de representación institucional porque Guillermo se ve también en unas complicadas circunstancias de conciliación. El heredero abarca lo que puede de su agenda, mientras cuida de su mujer, Kate, y de sus tres hijos. La princesa estará de baja hasta después de Semana Santa, tras una cirugía abdominal de la que no ha trascendido más detalles y tras una hospitalización de dos semanas. La recuperación de Kate, de momento, permanece en el mayor hermetismo informativo.

La "hipocresía" de los duques

Durante estos cuatro años, los Sussex han hecho mucho ruido mediático en EE UU. Buscaban privacidad y vida tranquila, buscaban un espacio fuera de los focos. En realidad, nos han mostrado que lo que buscaban era seleccionar el foco: en forma de serie documental en Netflix, en forma de libro de memorias o en forma de podcast en Spotify. La analista royal Angela Levin desliza en Daily Mail que en Estados Unidos se están cansando de la "hipocresía" de los duques, cuyo último movimiento fue relanzar y cambiar el nombre de su web, Archewell.com, y rebautizarla como Sussex.com: su nueva imagen de marca. El constante lamento de Harry y Meghan en su narrativa no gusta en la opinión pública americana, asegura la escritora en el digital. Tampoco gustan los ataques continuados a la Casa.

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