Casas Reales

La relación de la infanta Elena con sus hijos en su divorcio: Froilán fue "el niño conflictivo" y Victoria Federica "chocaba con su madre"

La Casa Real anunció el "cese temporal de la convivencia" entre la infanta Elena y Jaime de Marichalar en 2007. Dos años más tarde, iniciaron los trámites de divorcio. Froilán y Victoria Federica pasaron un momento complicado por la sobeexposición mediática a la que se enfrentaron tras el divorcio de sus padres.

"Froilán se convirtió en el niño conflictivo de la corte de los Borbón", mientras que "Victoria, más tímida y callada durante su niñez y adolescencia, floreció como una mujer con un carácter que chocaba de pleno con el de su madre, también muy temperamental", ha manifestado la periodista Nuria Tiburcio en su libro Elena, la infanta castiza.

La relación entre Elena y Jaime fue muy fría después de su separación. Solo mantenían el contacto para temas estrictamente relacionados con sus hijos. "Si había algún problema con sus hijos se llamaban por teléfono, pero las conversaciones eran cortas y frías. No había imaginado la infanta que su final con Jaime iba a ser así. Ambos se guardaban rencor, cada uno culpaba al otro del fracaso del matrimonio, y ese sentimiento tardaría en desaparecer", ha desvelado Tiburcio en las páginas de su libro.

La tensión entre ambos alcanzó su máximo esplendor en 2012, cuando Froilán se disparó accidentalmente en un pie y tuvo que ser intervenido de urgencia. El accidente ocurrió cuando el hermano mayor de Victoria Federica estaba practicando tiro con su padre en el patio de la finca familiar de Garrejo. "Yo no estaba con él, estaba solo con su padre", sentenció la infanta Elena ante la prensa visiblemente molesta por lo sucedido.

Durante su adolescencia, Victoria Federica cambió su carácter. Cuando estaba en casa de su padre, la joven era "la niña buena de siempre", ya que este no le ponía muchos límites. Con la infanta Elena, 'Vic' solo quería estar con sus amigos y con el móvil. "Para Elena la disciplina era importante. Eso provocaba que la joven sintiera que era más fácil obtener lo que quería con su padre que con su madre", ha explicado la autora de Elena, la infanta castiza.

Cuando Victoria Federica comunicó a la primogénita de Juan Carlos I y doña Sofía que quería dedicarse a las redes, esta se echó las manos a la cabeza. Así las cosas, la sobrina de Felipe VI aclaró que quería dedicarse al mundo de la moda. Actualmente, Victoria reúne más de 200 mil seguidores en su perfil de Instagram, posa en grandes photocalls y protagoniza portadas de revistas.

Tras el éxito de la joven, la infanta Elena está orgullosa de su hija, pero teme que la fama le cambie. "Está orgullosa, porque la ve guapa, elegante y, sobre todo, feliz. Pero tiene miedo de que esta aventura como influencer termine mal para su hija. No es fácil estar expuesta, ella lo sabe bien, lo ha vivido en sus propias carnes. No quiere que la fama la cambie. Aunque se consuela viendo que, de momento, sigue siendo la misma", ha señalado Nuria Tiburcio.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud