Casas Reales

La última noche que pasé contigo: Federico de Dinamarca vino a Madrid a romper con Genoveva Casanova

"La última noche que pasé contigo quisiera olvidarla pero no he podido". Nadie puede. La letra del bolero le va al pelo a Genoveva Casanova porque el culebrón no cesa. Ella pretende aparecer ahora como víctima del escándalo de sus fotografías con Federico de Dinamarca. Y algunos presentadores, periodistas o contertulios televisivos se lo compran y han dado a entender que la ex mujer de Cayetano Martínez de Irujo está sufriendo mucho con la presión mediática generada después de publicarse en la revista Lecturas y con todo lujo de detalles un completísimo reportaje de su paseo, su cena y demás episodios del bolero madrileño de la mexicana con el heredero al trono de Dinamarca. También se la ha pintado como víctima de una país que machaca a la mujer y que luego se las da de ser moderno y progresista.

Es verdad que Genoveva padeció un problema pulmonar y que todo esto puede estar generándole un estado de ansiedad que podría pasarle factura. Se ha llegado a hablar de preocupación por su estado emocional. Dicen que está aislada, ha bloqueado el teléfono, y no quiere enterarse de lo que está pasando por recomendación de los médicos. No tenemos información sobre el estado emocional de Mary Donaldson pero su cara en la cena con Felipe y Letizia cuando saltaron las primeras informaciones era un poema.

La princesa rechazó la mano de su marido en público durante la cena con Felipe y Letizia cuando el escándalo había llegado a Copenhague. Todos hemos visto la diferente actitud de la australiana antes y después de que salieran a la luz las fotos de la escapada de su marido a Madrid para pasar un día y una noche con Genoveva, quien sostiene que entre ella y Su Alteza Real solo hay una relación de amistad.

Entre los discursos que se han escuchado en defensa de Genoveva encontramos una horquilla que va desde el casi gracioso 'esto no es lo que parece', expresión propia de una comedia de enredos que podría resumir las primeras versiones dadas por la propia protagonista del asunto, al 'solo somos amigos', pasando por el de su entorno, ya achicando agua, en el sentido de que 'Genoveva es una mujer libre que puede hacer lo que le dé la gana'.

Pero en todas las facetas del periodismo, incluido el que abarca la crónica social, damos más valor a los hechos que a los dichos. Y los hechos son demoledores: Federico de Dinamarca vino a Madrid en viaje privado (no nos consta que se lo hubiera contado a su mujer), paseó por El Retiro con Genoveva, se cambió en su casa para ir a cenar juntos en un reservado, regresaron de la velada pasada la una de la madrugada, entraron en la residencia de la que fuera nuera de la duquesa de Alba y, a la mañana siguiente, el marido de Mary Donaldson abandonó la casa para coger un avión privado y regresar a Dinamarca con Christian, Isabella, Josephine y Vincent, sus cuatro hijos; y su mujer, que había estado trabajando en Nueva York mientras el heredero admiraba el arte de Picasso en el Thyssen.

Pero, dos días después de publicarse la revista, nos cuentan que Genoveva Casanova y Federico de Dinamarca llevan meses viéndose y que la cita de Madrid no fue ni mucho menos la única. Solo este dato tira por tierra las primeras versiones dadas a través de la revista Hola, en las que se explicaba la historia de que un amigo común de la mexicana que iba a a hacer de cicerone de Su Alteza Real se contagió de Covid y encargó la ex novia de José María Michavila que guiara al hijo de la reina Margarita en su viaje a la capital de España.

Como el bolero: La última noche que pasé contigo

Pero lo más sorprendente de la nueva información que nos llega es que Federico de Dinamarca había venido a Madrid en realidad para encontrarse cara a cara con su amiga Genoveva Casanova con el propósito de decirle en persona que su 'amistad' (vamos a ponerlo así) debía terminar y que Genoveva, al ser consciente de las intenciones del marido de Mary Donaldson prefirió que la opinión pública conociera su relación (la que sea) con el futuro monarca danés. Nos da igual que lo hiciera llamando a los fotógrafos, como han dado a entender diversos contertulios, además de medios daneses, o que lo hiciera llevando a su amigo Royal a lugares donde ella sabía que existía una altísima probabilidad de ser fotografiada.

Se ha dicho que a Genoveva Casanova no le beneficia este escándalo y puede que sea cierto; otra cosa es que ella calculara otras consecuencias y que se haya ido de las manos. Es verdad que está 'desaparecida' como dicen, y que muchas personas de su entorno prefieren no tenerla cerca. Ya publicábamos este viernes que los Alba no quieren verla cerca. Solo Cayetano, padre de sus hijos, mantiene la relación; aunque nos aseguran que está "que se sube por las paredes" con todo esto y que Bárbara Mirjan no está nada cómoda con que la saquen con su chico y su ex cada dos por tres. Además, muchas amigas de su entorno tampoco se arriman a ella: el grupo de Paloma Cuevas, Cristina Yanes, etc., tampoco la arropa.

Hay quien trata de disfrazar la relación que indigna a Mary Donaldson diciendo que Genoveva y Federico se veían con más amigos, con otros miembros de la realeza, o con otros grupos y que habitualmente celebraban encuentros o tenían citas en casas privadas, pero siempre hablando de una relación de amistad; eso sí, una relación que les ha llevado a verse" varias veces al año", según nuestras fuentes.

Federico supo que le habían grabado por su servicio de seguridad

Fuentes de la embajada danesa explican a Informalia que el servicio de seguridad del príncipe Federico fue consciente de que el heredero había sido captado por paparazzi. Su Alteza Real fue informado a primera hora de la mañana del pasado jueves 26 de octubre de que su "actividad" con la mexicana en Madrid había sido fotografiada y tal vez grabada en vídeo. Fue entonces cuando se puso en contacto con Genoveva para recabar más información al respecto. Algunas fuentes sugieren que ella trató de paralizar la publicación del reportaje, tal y como se llegó a comentar este viernes en el programa Espejo Público, de Antena 3. Pero la versión que nos llega a nosotros es que eso fue lo que ella le contó a él y que en realidad no movió un dedo. Fuentes cercanas a uno de los fotógrafos que hicieron el reportaje explican a Informalia que había "voluntad de que ese material fuera publicado y no retirado", nos aseguran, y que "solo una cantidad que multiplicara por siete el precio del reportaje" les hubiera llevado a venderlo para que fuera guardado en un cajón. "Querían tener la seguridad de que saliera porque si no se lo hubieran llevado a Hola", nos insisten. ¿Quién quería que esas fotografías salieran a la luz?

Cacerías de las que regresaba con regalos

Algo sospechaban en el entorno de Genoveva Casanova desde hace meses porque se ausentaba durante unos días para asistir a cacerías, fiestas y demás eventos de alto copete. Cuenta el periodista Eduardo Verbo en La Otra Crónica que Genoveva regresaba a veces de estos viajes con regalos y que en su grupo de amistades empezó a incluir apellidos daneses de personalidades de mucho nivel. También se encerraba en ocasiones la mexicana en una finca sevillana hasta el punto de que sus amigas comenzaron a sospechar que un nuevo y misterioso secreto rondaba a la mexicana. Este martes, supimos que mantiene una amistad con el príncipe Federico, heredero a la Corona danesa y casado desde 2004 con Mary Donaldson.

Situación económica de Genoveva

La situación económica de Genoveva Casanova no es boyante, si bien su tren de vida es un cuento de hadas para la mayoría de las personas. Para empezar, vive en un piso del alquiler de 230 metros cuadrados en Los Jerónimos, una de las mejores zonas de Madrid, por el paga una renta cercana a los cuatro mil euros mensuales que salen de la renta que le pasa su ex marido y que algunas fuentes situaban hace años en 8.000 euros al mes, si bien Cayetano renegoció esa cantidad cuando sus hijos terminaron la carrera. Luis ya trabaja en Londres, en JP Morgan como adelantamos desde Informalia en primicia, pero la Amina está estudiando un máster que paga Cayetano.

Hija de un encantador de serpientes, la verdadera profesión de Genoveva sería la de famosa, lo que hoy en día llamamos influencer, que cobra por promocionar marcas, hacer campañas de publicidad, acudir a eventos, posar en Photocalls o intervenir en concursos como Masterchef Celebrity, donde cobró un buen pellizco. Lo de 'entendida en arte' se dice porque su suegra la colocó como directora de proyectos y relaciones institucionales en la fundación Casa de Alba, un puesto que el nuevo totular le quitó cuando falleció Cayetana.

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