Casas Reales

Victoria Federica a su prima Irene Urdangarin: "El coche se lo sacas al abuelo"

El sueño de la reina doña Sofía de reunir a sus ocho nietos en Marivent este verano nunca estuvo encima de la mesa, más allá de una ilusión de la madre del jefe del Estado.

Se publicó que la Emérita había logrado convencer a Letizia para que dejara que sus dos hijas coincidieran con sus seis primos carnales pero resultó una información falsa: ni los reyes ni las infantas llegaron a plantearse siquiera juntarse en Mallorca. Leonor y Sofía ven a sus primos Urdangarin en Zarzuela mucho más de lo que ha trascendido, ya que visitan palacio cuando vienen a Madrid para ver a su abuela y es habitual que coincidan con sus dos primas Borbón Ortiz. Sin embargo, doña Letizia y Felipe VI no quieren que sus hijas se junten más de lo imprescindible con Victoria Federica y Froilán, no hay que explicar por qué.

Además, este verano ha sido especialmente complicado para la Familia Real, con el ingreso de la princesa en la Academia de Zaragoza para iniciar su formación militar, la inminente marcha de la infanta Sofía a Gales, que también viajó a Australia con su madre para ver a las heroínas de nuestra selección convertirse en campeonas del mundo, y con don Felipe enfrascado en el lío político con rondas con los diferentes líderes y demás obligaciones institucionales.

Sin embargo, uno de los mejores momentos para la abuela emérita fue acudir a la graduación y el dieciocho cumpleaños de su nieta Irene Urdangarin. En Ginebra faltaron Leonor y Sofía, pero juntó a todos los demás.

Para doña Sofía, la única hija de la infanta Cristina es su ojito derecho. Irene inicia una etapa crucial de su vida, no solo por haber estrenado su mayoría de edad y dejado atrás la adolescencia sino porque ahora podrá conducir, divertirse como los mayores, entrar en determinados locales y tomarse una copa si le apetece. Pero no tiene el carnet.

Puede conducir desde hace un año pero no tiene la licencia

Irene Urdangarin podría conducir desde hace un año, ya que en Suiza puede obtenerse una licencia provisional a los 17 años, aunque no lo tiene. Por supuesto, quiere sacárselo cuanto antes y también un coche; y ha ido a pedírselo a su abuelo a Abu Dabi. Según hemos podido saber, durante su carísima graduación (el Emérito se rascó el bolsillo para pagar viajes y habitaciones en el Four Seasons), su abuelo materno comentó que su nieta tendría un coche en cuanto se sacara el permiso y se llevó un chasco cuando supo que en el país donde reside se puede conducir desde los 17. De acuerdo con nuestra fuente, Irene recibió un consejo de su prima Victoria Federica: "El abuelo te lo compra", nos cuentan que le dijo estando de fiesta las dos.

Le viene muy bien, le da independencia. Irene Urdangarin cumplió sus primeros 18 años el pasado 5 de junio, apenas días antes de su graduación del colegio suizo en el que cursó el bachillerato y antes de iniciar sus prácticas y posteriormente sus estudios universitarios de hostelería en la EHL Hospitality Business School, en Lausana.

La benjamina de los Urdangarin no ha parado de viajar, tanto en compañía de su familia, como de sus nuevos amigos o de su prima, Victoria Federica, que es a sus 22 años toda una experta fiestera. Con Vicmor no la veremos visitando museos ni bibliotecas pero como catedrática de juergas es ideal.

Abuela paterna, abuelo materno

Irene celebró el cumpleaños de su madre, el pasado 13 de junio, con la infanta y sus hermanos en Córdoba, donde además se celebraba el Corpus Christi. A mediados de agosto se juntó con Victoria Federica en la Feria de Málaga (allí le comentó lo de que le sacara un coche a don Juan Carlos, según nos filtraron) y nos las encontramos en un karaoke, donde la hija de la infanta Elena tonteó con uno de sus amigos, el hijo de la modelo argentina Valeria Mazza. Antes ambas habían estado juntas viendo torear a Roca Rey, uno de los diestros que emocionan a la hija de la infanta Elena.

Irene también ha viajado a Oporto, en Portugal, junto a un grupo de amigas, antes de poner rumbo a Abu Dabi para visitar a su abuelo, como adelantó Silvia Taulés en El Confidencial. Pero ahora sabemos que visitó al rey emérito Juan Carlos, para darle mimos, sacarle una paguita y si puede ser cerrar el modelo de automóvil del que Irene se ha encaprichado y que parece que le prometió en Ginebra, como le ha recordado Victoria Federica. "El coche se lo sacas al abuelo", le insistió a su prima en la Feria de Málaga.

Antes de ir a Abu Dabi vimos a Irene en biquini, en la playa de Bidart, al sur de Francia, adonde viajó con su madre y su hermano Miguel Urdangarin para hacerle una visita a su abuela paterna, Claire Liebaert. Y también acudió a ver jugar a su hermano Pablo Urdangarin con su nuevo equipo, el Granollers.

Pero a pesar de tan intensas y movidas vacaciones la hija de Iñaki Urdangarin ha tenido tiempo de trabajar. En julio, Irene tuvo que emplearse unos días en la recepción de un hotel en Suiza ya que esas prácticas son requisito indispensable para entrar en la Escuela de Hostelería de Lausana, cuyo primer curso arrancará este mes de septiembre.

De momento, está ilusionada con sacarse el carnet de conducir y tener su propio coche, si es que el abuelo Juan Carlos se estira. Dos de sus hermanos se lo sacaron en Móstoles, la ciudad del extrarradio madrileño donde mucha gente acude para conseguir la licencia.

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