Fue un beso de despedida, pero de incalculable valor por lo significativo y espontáneo. Don Felipe abrazó y besó a don Juan Carlos en Tatoi, Atenas, tras el entierro de Constantino II, tal y como recogieron los medios griegos. Fue un gesto cariñoso de hijo a padre, muy alejado de la narrativa oficial de la distancia y la frialdad entre ambos. Ahora vivimos en esa resaca, en el post beso. Al parecer, el jefe del Estado buscaría la opción de un regreso temporal de Juan Carlos I a España. No solo eso, sino que estaría propiciando plantearle esta operación al presidente de Gobierno, Pedro Sánchez. Lo publica El Confidencial Digital.
Una estancia temporal, en febrero y fuera del Palacio de Zarzuela. Estos son los tres parámetros que se estarían barajando para poner en marcha la operación regreso de Juan Carlos I. Desde Casa Real se estudiaría esta opción junto al Gobierno.
El emérito, en los actos fúnebres en memoria de su cuñado Constantino, mostró dificultades de movilidad. Le costaba caminar y se ayudaba de un bastón y de dos asistentes. Llegó a la finca de Tatoi, donde tuvo lugar la entierro, en un buggy de golf. Don Juan Carlos "está mayor", detalla el mencionado digital citando fuentes de su entorno.

Tras el abrazo y el beso de don Felipe a su padre, este momento sería el más propicio para que el ex jefe del Estado regresara a España, después de haber pasado la Navidad y su 85 cumpleaños en Abu Dabi. No olvidemos que su vuelta temporal para estar junto a su familia fue un deseo que expresó vía comunicado y que, de momento, se ha quedado ahí, en un deseo. Todo esto es consecuencia del huracán mediático que generó su primera visita, en mayo de 2022.
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