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Corinna asegura que organizó la "impresionante" luna de miel del rey Felipe (y desvela quién la pagó)

El primer podcast de la ex amiga entrañable del rey emérito promete armar mucho revuelo. Y es que Corinna no solo relata los inicios de su relación con don Juan Carlos sino también algunos detalles de sus interacciones y servicios para otros miembros de la corona, como el entonces príncipe Felipe. La empresaria alemana asegura que su empresa, especializada en eventos privados de alto perfil, fue la encargada de organizar la luna de miel del heredero y su flamante nueva esposa, Letizia Ortiz.

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Corinna asegura que, en 2004, don Juan Carlos estaba muy preocupado por el frenesí mediático de la boda y el viaje de novios y le pidió encargarse de controlar a la prensa: "No me pude negar". Afirma también que el viaje rural por España (Cuenca, Zaragoza...) del que se informó fue mera publicidad: "Luego estaba el de verdad, un viaje impresionante por Jordania, Camboya, Samoa, California, México y Fiji, entre otros países. Implicó alquilar un avión, diseñar un itinerario y llevarlos sin ser descubiertos. Presentas un plan de vuelo para después cambiarlo y nadie en la torre puede pegar el chivatazo. En mi oficina solo dos conocían el itinerario. Es un trabajo de siete días 243 horas a la semana", cuenta.

La empresaria desvela que el coste de la lujosa luna de miel (medio millón de euros) se pagó a medias entre Zarzuela y Josep Cusí (amigo de don Juan Carlos y supuesto testaferro) a través de su empresa catalana Navilot, SL: "Quizá fue un regalo, quizá un favor o algo mucho, mucho peor", dice.

"Perturbador y despiadado"

Este lunes 7 se estrenan los dos primeros podcast de 'Corinna y el rey', en el que relata que conoció al emérito en la finca La Garganta, durante una cacería. Ella le ayudó con un arma encasquillada y él "quedó prendado". Después de hablar por teléfono a diario durante semanas, se citaron en Madrid, en La Angorrilla: "Estábamos locamente enamorados. El término 'amante' no representa lo que fuimos porque en mi corazón, él era mi esposo", relata. "Era muy acogedor, y amable, mágico, intenso. Me llamaba unas diez veces al día, me enviaba flores y cartas. Con el tiempo tuve cada vez más claro que no solo llevaba una doble vida, sino que llevaba una quíntuple vida. Hay algo perturbador en él y bastante despiadado. Es una cuestión de supervivencia".

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