Casas Reales

La autopsia, vital para investigar la extraña muerte de Albert Solà, supuesto hijo de Juan Carlos I

Con solo 66 años, sin enfermedades conocidas, a punto de ser entrevistado en TV en horario de máxima audiencia, y tras beber una copa en un bar, cae desplomado. Todo muy sospechoso en el caso de la repentina muerte del Albert Solá, el supuesto hijo ilegítimo de Juan Carlos I, según se empeñó en asegurar el fallecido. La Justicia espera como agua de mayo una autopsia imprescindible para saber qué o "quién" le provocó la muerte.

El juzgado de primera instancia e instrucción 3 de La Bisbal d'Empordà ha ordenado investigar el fallecimiento del presunto hijo de Juan Carlos I a los 66 años porque no parece ni medio normal. Albert Solà estaba en un bar de su pueblo, La Bisbal (Gerona), tomando un vino con un amigo. Tras coger la copa de la barra, durante el camino hacia la mesa se desplomó de repente en el suelo. Nada pudieron hacer por que volviera a la vida ni la policía local ni los servicios de emergencia que acudieron tras el aviso de los presentes.

Solá era popular porque se ha pasado décadas defendiendo ser el hijo ilégitimo del ex Jefe del Estado Juan Carlos I y pidiendo que se le reconociera como tal. Precisamente por fin iba a tener unos minutos de gloria, ya que tenía previsto participar en el estreno del programa "Quién en mi padre", presentado por Carlota Corredera. El repentino fallecimiento de Solá justo antes de su aparición pública ha generado todo tipo de suspicacias que el juzgado quiere confirmar o desmentir mediante la autopsia.

El nuevo espacio de Telecinco se había gestado en sus comienzos con una clara determinación; buscar a los hijos secretos de los Borbones. Ya se habían hecho todas las entrevistas previas y los preparativos del programa, e incluso Albert se había reunido con Ingrid Saritau, la otra presunta hija del emérito con la que compartía un altísimo porcentaje de ADN.

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Tal y como publicó Informalia un día después de la muerte de Albert Solá, "se da la circunstancia de que, desde hace cinco meses y medio, el presidente de Mediaset es Borja Prado y Eulate, hijo de Manuel Prado y Colón de Carvajal, administrador privado de Juan Carlos I" y que según fuentes de la cadena, ya se temían que el nuevo presidente hiciera valer su autoridad, e impidiera que el programa dedicado al supuesto hijo ilegítimo del rey emérito fuera el primero en ver la luz.

Décadas para demostrar ser hijo de Juan Carlos I

Nacido en Barcelona en 1956, era hijo biológico de Anna María Bach Ramon, una joven de la alta burguesía catalana que mantuvo una relación con Juan Carlos de Borbón cuando este tenía 18 años y, por supuesto, aún no era rey. Fue criado por una familia adoptiva, los Solá Jiménez. Toda su vida quiso demostrar su filiación con el emérito. Fue en 2001 cuando hizo público que el era el primogénito del Rey Juan Carlos I y, por lo tanto, el heredero al trono de España. Junto a su supuesta hermana, que también sostiene ser hija natural de "el campechano", interpusieron una demanda de paternidad en el Tribunal Supremo en 2015.

A la acción judicial aportaron una prueba de ADN con una fiabilidad del 99,9%. Los magistrados rechazaron la causa por encontrar algunas inconsistencias y falta de datos, y también por atenerse a la supuesta inviolabilidad del emérito. Tampoco les hizo ningún caso el Tribunal Constitucional, que manifestó no existir "violación de un derecho fundamental" cuando ambos "hermanastros" presentaron un recurso de amparo.

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Las pruebas de ADN se pudieron realizar en su día gracias a una petición del CNI, organismo que incluso facilitó las muestras oportunas para realizar los análisis en el laboratorio leridano Jaime Buj, a donde Solá tuvo que acudir a aportar su información genética, tal y como publica Elcierredigital. Solá siempre había manisfestado que su única pretensión era que se reconociera su filiación, pero que no quería ni dinero ni acceder a coronación alguna.

El supuesto hijo del emérito, conocido en El Bisbal d'Empordà como "El monarca", también había escrito un libro en 2019 titulado "El monarca de la Bisbal" en el que contaba su vida y cómo llegó a saber quién era su padre biológico. Cuando su historia por fín iba a tener la deseada repercusión mediática, la muerte le ha sorprendido muy de repente y muy cerca de conseguir ser escuchado.

Por esa razón, el juzgado que lleva el caso ha ordenado una autopsia que pude ser muy reveladora, y determinar si la muerte fue natural, como consecuencia de un estado de ansiedad o de nervios ante la repercusión pública de su participación en el programa televisivo, o por alguna razón provocada por la decisión de terceras personas.

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