Casas Reales

Los cuatro reyes en Londres y las tres ventajas para Juan Carlos I de volver a la familia real

La fotografía viralizada de los cuatro reyes de España compartiendo banco en el funeral de Isabel II sigue dando de qué hablar. Moncloa vio con malestar esa imagen, que se ha convertido en combustible para los socios del Gobierno de Pedro Sánchez. Tanto que presionan al presidente para que retiren a don Juan Carlos el título de rey emérito, tal y como publica El Debate. De todos los protagonistas del retrato, el que sale más beneficiado es el emérito. Estas son las tres ventajas de su fotografía en la Abadía de Westminster.

Era la imagen de la discordia. Zarzuela se remitía a las autoridades británicas responsables del protocolo para que fueran estas quienes decidieran cómo se sentarían Felipe VI, doña Letizia y los eméritos. Al final, codo con codo. Al igual que el resto de las casas reales europeas, el jefe del Estado compartió banco con su padre. Un momento informativo que va más allá de la propia imagen. Estas son las ventajas para el anterior monarca.

Una. Que don Juan Carlos tenga una causa judicial pendiente por una demanda interpuesta contra él por su ex amante, Corinna Larsen, es un hecho. Que esta demanda, por presunto acoso, esté abierta en Londres también es un hecho (y una gran coincidiencia de escenarios).

Dos. A estas circunstancias se une la línea de la defensa del emérito, cuyos abogados se han centrado en que Juan Carlos forma parte de la Familia Real. Este punto ha sido el más espinoso, sobre todo cuando el Tribunal de Apelaciones de Londres dio la razón al magistrado que reconoció que el emérito no formaba parte de la familia por su autoexilio y porque no tenía contenidos. Sin embargo, el tribunal permitía al ex jefe del Estado recurrir la decisión de retirarle la inmunidad tras su abdicación (en 2014).

Tres. Estos argumentos se cayeron este lunes 19 en la Abadía de Windsor, ya que Juan Carlos salió de su invisibilidad y regresó a la agenda institucional de Casa Real. Viajó a Londres invitado por Buckingham a título personal y se sentó junto a su hijo, Felipe VI, en el funeral de Estado de Isabel II. Asistió, junto a 500 mandatarios, a un acto oficial al más alto nivel (calificado como el funeral del siglo) y saludó con cariño al nuevo rey, Carlos III. Ahí están las fotos que lo prueban. Veremos el 8 de noviembre cómo avanza el recurso del emérito contra la demanda de Corinna.

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