Casas Reales

Isabel II descansará con Felipe de Edimburgo, el conquistador de Inglaterra que no soportaba estar bajo su sombra

La reina Isabel falleció este jueves 8 de septiembre dejando consternado al Reino Unido y al mundo. La monarca, que murió tras un longevo reinado de 70 años, vivió uno de los momentos más duros en abril del año pasado, cuando su marido, Felipe de Edimburgo, falleció a la edad de 99 tras cuatro años retirado de la vida pública.

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Sus últimos meses de vida los pasaron juntos en el Castillo de Windsor, pero estuvieron marcados por el confinamiento por Covid-19 y las meticulosas medidas establecidas en el castillo para proteger la salud de ambos, entonces personas de riesgo ante la enfermedad.

La reina, un año después, acudió a su funeral y allí protagonizó un histórico momento con su hijo pequeño, el príncipe Andrés, al agarrarse de su brazo en la Abadía de Westminster. Fue una forma de mostrarle su apoyo público tras su escandalosa vinculación con el pedófilo Jeffrey Epstein. Los restos de la reina descansarán junto a los de su marido en la capilla conmemorativa del rey Jorge VI en Windsor. El funeral tendrá lugar el lunes 19 de septiembre, pasados los diez días de su muerte, tal y como está establecido en la Operación London Bridge.

El matrimonio tuvo cuatro hijos: Carlos, Ana, Andrés y Eduardo. Durante la infancia de los niños, Felipe se volcó en ellos, en sus juegos y en sus tareas. Según los medios, Ana estaba muy unida a su padre. El duque mantuvo con Carlos una difícil relación paterno filial: el carácter pragmático y estoico de Felipe chocaba con la sensibilidad del joven heredero. Por un decreto, la reina estableció que sus hijos adoptasen el apellido de su madre, Windsor, en lugar de Mountbatten. Una decisión que sumió a Felipe en una profunda frustración.

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La reina se enamoró del apuesto griego cuando ella tenía solo 13 años y él 19. Durante el noviazgo y los primeros años de matrimonio (se casaron el 20 de noviembre de 1947), la pasión se impuso, pero a partir de 1952 parece que el duque de Edimburgo empezó a vivir su vida al margen de su esposa.

Un documental en el Canal 5 relacionó su densa vida social y su alegría diaria con sus supuestas aventuras con mujeres más jóvenes que él. En ese reportaje se hablaba sobre su amistad con Lady Penny, una jovencita de 65 años y sobre cómo han sentado a la reina los presuntos coqueteos de su marido. Diversos testimonios recogidos en el documental sobre Felipe de Edimburgo coinciden que el matrimonio "siempre ha tenido carta blanca para pasarlo bien".

Aparte de su muy comentada relación con la actriz Zsa Zsa Gabor y con Patricia Hodge (26 años más joven que él), se le atribuyen romances o amistades más o menos entrañables y con otras mujeres a las que gustaba de llevar a navegar en el yate Britannia. El historiador Piers Brendon afirmó sin ambages que "el duque necesitaba un escape y la reina empezó a sentirse molesta".

La actriz Debbie Reynolds aseguró en sus memorias que Felipe quiso 'tocarle el culo', literalmente. La madre de Carrie Fisher, la princesa Leia de La Guerra de las Galaxias, desveló en sus memorias cómo el marido de la Reina de Inglaterra (11 años mayor que ella) fue más allá de un simple coqueteo en la fiesta de cumpleaños de Bob Hope, celebrada en Londres hace 30 años.

La diva de Cantando bajo la lluvia, que falleció el 28 de diciembre de 2016, reveló los secretos de todo lo que sucedió en aquella fiesta de 1985 con el duque. La corista acudió a la celebración de su amigo Bob Hope, donde también estaban Michael Caine, Ben Kingsley, Phyllis Diller, Charlton Heston y Chevy Chase.

El consorte de Isabel II aprovechó la fiesta para conversar con la actriz estadounidense: "Era encantador. Me puso un brazo alrededor de la cintura, después me tomó de la mano", relató Reynolds.

"Casi inmediatamente, pasó a tomar más que mi mano. Me acarició el trasero", recordó Reynolds, que lejos de sentirse ofendida solo se asombró por la actitud de él: "Había escuchado que era famoso por su 'admiración' hacia las mujeres, pero no estaba esperando que me agarrara el trasero. Con lo guapo que es el príncipe Felipe, no sabía si estaba intentando ligar conmigo o simplemente ejerciendo algún derecho real de manosear a los extranjeros".

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