Casas Reales

La histórica fortaleza de Isabel II, a los 96, tras dos eventos en un día y 20 minutos de pie: su ausencia en la misa abre el debate de la sucesión

El estado de salud de la reina Isabel II es objeto de debate público. El Palacio de Buckingham informó el jueves 2 que la Isabel II sufre "algunas molestias" que le impedirán asistir este viernes 3 a la Misa de Acción de Gracias en la Catedral de San Pablo, en Londres, con motivo del 70º aniversario de su reinado. En su nombre, y como sucesor, estará presente el príncipe de Gales. Se da la circunstancia de que los duques de Sussex tienen previsto acudir a este servicio religioso en lo que será su gran reaparición oficial en Reino Unido tras su salida de la familia real en marzo de 2020 por el Megxit.

"Teniendo en cuenta el viaje y la actividad requerida (...) Su Majestad, con gran renuencia, ha llegado a la conclusión de que no asistirá". Así rezaba el comunicado de Buckingham, que fue difundido por la BBC.

Este anuncio ha llegado en plena fiesta nacional por su Jubileo de Platino y después de su posado en el balcón del palacio, desde donde presidió el tradicional Trooping The Colour. Durante el desfile militar, salió dos veces a saludar. En cada una de ellas permaneció diez minutos de pie, firme y sonriente, apoyada en su bastón: la primera, junto a su primo el duque de Kent; y la segunda, con sus hijos, nietos y bisnietos. Por la noche, Isabel II presidió también la ceremonia de encendido de antorchas: más de 3.500 balizas repartidas por el país y por las capitales de los 54 países de la Commonwealth se iluminaron al tiempo. Fue un día feliz, intenso y muy largo para la soberana, que arrancaba con un mensaje a la nación.

Prepara el camino a su sucesor "mirando al futuro con confianza"

En este comunicado, acompañado por su retrato oficial, la jefa del Estado lanzaba unas palabras que calaron profundo en ese debate abierto sobre la sucesión. La Reina invitaba a los británicos "a reflexionar sobre todo lo que se ha logrado durante los últimos setenta años" y añadía un solemne "mientras miramos al futuro con confianza y entusiasmo". En ese futuro se sitúa Carlos de Inglaterra, su hijo, y Camilla, como reina consorte. Isabel tendía así puentes, preparando el camino para su sucesor y allanando el terreno. 

Sus "problemas de movilidad" y su batalla frente al Covid

Hay que recordar que Isabel, en mayo, se perdió la apertura del Parlamento debido a "problemas episódicos de movilidad". Un acto fundamental de su agenda, que asumió su hijo Carlos.

Además, hace unos días anunció que no acudiría a las fiestas de verano en los jardines reales; y en febrero contrajo coronavirus con "síntomas leves". Tras superar la enfermedad, reconoció sentirse "muy cansada y exhausta".

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