Casas Reales

Así fue la visita 'secreta' del rey Felipe a Mallorca: comida con doña Sofía y charla en el Club Náutico

A penas cuatro días antes de visitar con su mujer y sus hijas un centro de refugiados ucranianos en Madrid, el rey Felipe estuvo disfrutando de una escapada exprés a Mallorca. Allí estaba su madre, que encuentra su refugio en Marivent, junto a su hermana Irene, y que echa de menos el jolgorio que otrora vivía junto a hijos y nietos en tiempos mejores.

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Don Felipe aprovechó las vacaciones de Semana Santa (con agenda despejada) para volar el miércoles a la isla balear. Su visita tenía carácter privado, motivo por el que Casa Real no avisó a los medios y por el que los miembros del Club Náutico de s'Arenal se sorprendieron al verlo aparecer. Con look informal, relajado y sonriente, el rey se interesó por los preparativos de la Copa de España de 420 y hasta se fotografió con el equipo de regatistas RCM de Santander. "Fue un encuentro casual, ya que estaba de visita en el Club Náutico del Arenal. Los chicos se quedaron muy contentos, y los padres más, fue toda una sorpresa, nadie había avisado", ha dicho un testigo a OKDiario. "Estaban muy contentos e ilusionados de ver al Rey Felipe, creo que les motivó de cara a la competición".

El monarca es un reconocido apasionado de la vela, deporte en el que le instruyó su padre y en el que ha competido en numerosas ocasiones. De hecho, el pasado miércoles estuvo compartiendo con los jóvenes regatistas algunas anécdotas de su época más activa y dándoles, incluso, algún valioso consejo.

Por supuesto, Felipe también aprovechó su estancia en la isla para visitar a su madre, doña Sofía, que había llegado el viernes con su hermana Irene de Grecia. La presencia de la Familia Real en Mallorca era una constante hace años, cuando llenaban Marivent de risas y vida entre hijos, nietos y amigos. Aquí recibían la visita, casi obligada, del presidente del Gobierno y su familia, así como otros dirigentes y amigos extranjeros, como el príncipe Carlos y Lady Di con unos jovencísimos Guillermo y Harry.

Los acontecimientos de los últimos años (el escándalo Urdangarin, el exilio de don Juan Carlos a Abu Dabi y la animadversión de doña Letizia a los periodistas) han dado un giro a la situación y en Mallorca echan de menos los años en los que la presencia real era reclamo turístico y mediático para el mundo entero.

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