Casas Reales

Harry y Meghan contratan a los guardaespaldas de Obama y Bush en su viaje a Holanda por los Juegos Invictus

El viaje de los Sussex a La Haya (Países Bajos), con escala en Londres, deja una estela de titulares. Su visita secreta a la reina Isabel II, en Windsor, su tensa entrevista con Carlos de Inglaterra y Camilla y su no encuentro con los duques de Cambridge. El periplo de Harry y Meghan por Europa, artífices e impulsores de los Juegos Invictus, implicaba un displiegue de seguridad para los duques, que llegó a convertirse en un auténtico escollo. Tanto que meses antes Harry declinó asistir al funeral de su abuelo, el duque de Edimburgo, el pasado 29 de marzo, por no contar con protección para él y su mujer cuando pisaran suelo británico. Este escollo ha sido salvado contratando al ex guardaespaldas de Barack Obama y George W Bush, según publica Daily Mail.

Íntimos, emocionales, cogidos de la mano y románticos. Harry y Meghan, absolutos protagonistas de la ceremonia inaugural de la quinta edición de los Juegos Invictus, se regalaron besos, lágrimas y palabras de amor. O sea, todo un despliegue de PDA (public display of affection) y muestras de cariño en público: desde el "increíble esposo" de Meghan a su "no podría amarte ni respetar más".

Los duques transmiten en este tour esa imagen de equipo compacto, unido e indisoluble. Están juntos en esto y en todo lo demás. Todo lo demás es el Brexit, su vida lejos de Londres y de los Windsor, afincados en Montecito (Los Ángeles), y su hermetismo mediático y social.

Para los actos del día 17, la estadounidense combinó una americana de Brandon Maxwell, de cuello chimenea con minicinturón, con unos jeans y salones de ante de color camel. Componía así un estilismo relajado y casual con el aire urbano que siempre dan los stilettos. Meghan busca esa imagen cercana y sencilla: colores lisos y prendas básicas. Además, posaba junto a su marido, que llevaba un polo corporativo de los Juegos Invictus.

Para la jornada inaugural, la actriz escogió un vistoso body de escote corazón off-the-shoulders en color blanco roto de la firma Khaite. Un look luminoso, alejado de la sofisticación y creado para brillar.

Meghan apeló en su discurso al ánimo de servir a los demás con unas palabras que retumbaron y que fueron interpretadas como una crítica a la corona: "Todos podemos vivir una vida de servicio. El servicio es universal". Su marido, enamorado, respondió con un sincero "gracias, mi amor". Noche de gloria para los anfitriones de este evento deportivo solidario que da visibilidad a los heridos en conflictos.

Obtienen el status de VIPs (very important person)

Durante su estancia en La Haya, el nieto favorito de la reina y su mujer cuentan con un dispositivo de seguridad compuesto por cinco ex guardaespaldas, uno de los cuales trabajó en el equipo de protección de los ex presidentes de EEUU Barack Obama y George W. Bush. Según publica Daily Mail, se trata de Christopher Sanchez, que trabajó cinco años en el Servicio Secreto de Estados Unidos y dos, en seguridad presidencial. Además, menciona el diario que para optar a una protección de la policía local y de miembros de la guardia real holandesa, Harry y Meghan han obtenido el status de VIPs (very important person).

Con este dispositivo, los duques han solventado el mayor escollo que encontraban para viajar. Tanto le preocupaba la seguridad al duque que meses atrás presentó una demanda contra el Ministerio del Interior de Reino Unido y solicitó una apelación para que fuera revisada la decisión de no permitirle costear de su propio bolsillo la protección policial cuando él y su familia pisaran suelo británico. 

Para los duques, su viaje a La Haya con escala en Londres es su primera visita a Europa juntos, desde que anunciaron el Brexit, a principios de 2020.

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