Casas Reales

Urdangarin perderá sus escoltas tras su divorcio: sigue los pasos de Marichalar

Con la voz firme y con un tono tranquilo, Iñaki habló de su pasado, de su día a día y de su futuro. El ex duque, que acaba de conseguir la libertad condicional tras cumplir condena por el caso Nóos, se sinceró en los micrófonos de El Partidazo de Cope. Iñaki transmitió un mensaje de futuro nuevo y recurrió con frecuencia al refuerzo positivo: "Mirando hacia adelante", repitió varias veces.

Fueron las palabras que más empleó. "Mi vida es normal, miro para adelante"; también, "quiero volver a arrancar, volver a reinventarme". Era la primera vez que el marido de la infanta Cristina hablaba, después de que el juez le concediera la libertad condicional. Iñaki tiró de resiliencia y transmitió ese mensaje de futuro nuevo.

Con la vista puesta en un horizonte cercano, Iñaki parece hacer borrón y cuenta nueva y emprender un camino diferente "hacia adelante". En ese camino, está Ainhoa Armentia. Seguir con esa relación implica poner punto y final a su matrimonio. O sea, divorciarse.

Si nos remontamos al comunicado que difundieron Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, la nota hacía mención expresa a la "interrupción temporal" del matrimonio, pero descartaba, en un principio, el divorcio. Sin embargo, todo indica que los ex duques de Palma acabarán firmándolo. Están por definir los términos en los que se producirá y dónde se presentará la demanda, si en Vitoria, donde vive Iñaki o en Ginebra, donde reside la hija de los Reyes eméritos con Irene.

Una de las cuestiones que hay que resolver es la seguridad del ex jugador de balonmano. Iñaki dispone de dos escoltas, que le acompañan de forma permanente. Estos escoltas están adscritos a la Comisaría Especial de Casa Real, que a su vez son dependientes de la dirección adjunta operativa de la Policía Nacional.

Una vez que los ex duques firmen su divorcio, Urdangarin dejará de contar con protección de la Casa del Rey. Su seguridad pasaría a depender del ministerio del Interior, según publicó ABC. En concreto, de la secretaría de Estado, que revisaría si establece una protección para Iñaki. Si se decide retirar al equipo de escoltas, esto supondría un ahorro mensual para Interior de más de 4.000 euros al mes.

Marichalar, sin título y sin escolta

Cuando los duques de Lugo se divorciaron, en enero de 2010, también disponían de protección. La firma de los papeles llegó dos años después del anuncio del famoso "cese temporal de la conviencia", en noviembre de 2007. Tras el divorcio, Jaime de Marichalar dejó de ser duque de Lugo y, transcurridos dos años, dejó de tener escolta. Iñaki seguiría los pasos de su ex cuñado.

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