Casas Reales

Cuando Harry encontró a Eugenia: el príncipe deja a Meghan en casa y se va a la Superbowl con su prima

Fueron Los Angeles Rams quienes conquistaron este domingo la LVI Super Bowl, la gran final de la NFL estadounidense, tras imponerse por un ajustado 23-20 a los Cincinnati Bengals, en un partido con alternativas que se decidió a su favor en los compases finales. Eso y mucho más es lo que vieron este domingo el príncipe Harry y su prima Eugenia, que no pasaron desapercibidos para el realizador de la NBC, y los enfocó durante la retransmisión. El cuñado de Kate Middleton y la hija del príncipe Andrés usaron máscaras, de acuerdo con las normas sanitarias del condado de Los Ángeles para eventos al aire libre.

El gran evento celebrado en el SoFi Stadium de Los Ángeles es mucho más que un acontecimiento deportivo. El show del intermedio fue apoteósico y es interminable la lista de celebrities que no quisieron perderse el espectáculo: desde LeBron James, o Jennifer López acompañada de Ben Affleck o Alex Morgan.

Pero la gran sorpresa fue ver al príncipe Harry en las gradas. Tal vez por el hecho de que la final se celebrara cerca de Los Ángeles, en Inglewood, el hijo de Diana de Gales, que reside cerca, decidió ir a disfrutarlo, igual que otras estrellas de Hollywood. Podemos decir que este domingo, el príncipe Harry se fue al fútbol (americano, claro).

Dejó en casa a Meghan con sus hijos Archie y Lilibet y compartió la tarde con su prima Eugenia de York (hija del denostado príncipe Andrés). La princesa viajó desde Londres para acompañarle en su primera Super Bowl desde que abandonó la Casa Real, dejó de residir en Londres y se mudó a California. También vimos a Portia de Rossi y Ellen DeGeneres, a Kanye West con su máscara total, a Jay Z, sin Beyonce pero con su hija Blue Ivy, a Justin Bieber y Hailey Baldwin o Kendall Jenner-Devin Booker.

Anuncios inconcebibles

Los anuncios de la Superbowl son en EEUU como los de fin de año en España, pero a lo bestia. Constituyen un show en sí mismo: vimos por ejemplo a Dolly Parton y Miley Cyrus vendiéndonos móviles a ritmo de country.

Y a Robocop (Arnold Schwarzenegger) y Salma Hayek interpretando a Zeus y a Hera para BMW, a Jim Carrey presentando lo próximo de Un loco a domicilio, y Marvel adelantó la nueva entrega de Doctor Strange in the Multiverse of Madness, con Benedict Cumberbatch. 

¿Y, aparte de anuncios y de la final, qué vieron el príncipe, las otras celebrities y centenares de millones de espectadores?

Rap, vieron rap. El mejor. El orgullo del rap en el corazón del Super Bowl. Esa fue la apuesta de Dr. Dre y Snoop Dogg para su show de la final de la NFL, en el que tuvieron como invitados a estrellas del hip-hop como Kendrick Lamar, Mary J. Blige, 50 Cent o Eminem (que terminó hincando la rodilla en el suelo como muestra de protesta contra la discriminación racial).

El rap había tenido apariciones puntuales en el Super Bowl con mayor o menor protagonismo. Pero esta ha sido la primera vez en la que ha dominado de principio a fin este espectáculo musical del intermedio de la Super Bowl, una locura total en Estados Unidos pero un acontecimiento mundial, cuyo pistoletazo de salida había dado The Rock.

Discriminación racial

La NFL ha afrontado acusaciones de racismo muy graves en los últimos años con casos tan mediáticos como los de Colin Kaepernick o Brian Flores. Por eso, la elección del rap, una de las grandes expresiones culturales de la población negra en EE.UU, es muy significativa. De ahí que hubiera mucha expectación por ver a dos leyendas negras del rap de la costa oeste: Dr. Dre y Snoop Dog.

The Next Episode

Con el suelo convertido en el mapa su ciudad natal (Compton, una emblemática ciudad para el rap del condado de Los Ángeles), Dr. Dre dio el pistoletazo de salida al concierto con el clásico The Next Episode junto a Snoop Dogg. Futurista pero más sobrio y menos espectacular que en otras ocasiones, el escenario de esta Super Bowl recreaba una calle con diferentes tiendas y locales, cada uno con una escena individual como si se tratara de las viñetas de un cómic.

"¡Costa oeste, haced ruido!", gritó Snoop Dogg cantando desde la azotea de ese barrio virtual junto a Dr. Dre. Juntos entonaron también California Love, himno de Tupac Shakur, antes de que apareciera boca abajo y de la nada la gran sorpresa de la noche: 50 Cent. Con una puesta en escena en rojo y negro y una estratosférica coreografía, 50 Cent cantó In da Club para cederle el testigo a Mary J. Blige (Nueva York, 11 de enero de 1971).

La artista de El Bronx fue la única presencia femenina del show. Blige, que interpretó Family Affair No More Drama, fue la encargada de darle un toque de brillo a la presentación con un traje brillante hecho especialmente para ella, botas altas hasta el muslo y un sombrero a juego, combinado con brillantes, todo ideado por el diseñador Peter Dundas.

Aunque de diferentes generaciones, Kendrick Lamar también es de Compton como Dr. Dre. Tal vez por eso en su ropa se leía "Dre Day". Lamar levantó el estadio interpretando Alright arropado por una coreografía insuperable. Para rematar, una explosión voló una parte del escenario como presentación de Eminem, que cantó Lose Yourself, junto a una banda liderada por Anderson Paak. 

Dr. Dre y Snoop Dogg cerraron el show con Still D.R.E. y con todos acompañándoles en una imagen que une el legado del rap con el presente.

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