elEconomista.es

Una patinadora pierde la ropa sobre la pista y entra en pánico a punto de quedarse en topless

13/02/2018 - 11:51

La patinadora Yura Min sufrió un accidente con su vestuario este domingo en su debut en los Juegos de Invierno. No fue el suyo un tropiezo más: el error con su traje provocó que segundos después de iniciar su rutina, el vestido se desgarrara y mostrara un poco más de la cuenta ante un estadio lleno gente. ¿Topless en directo?

A sus 22 años, esta joven nacida de California comparte la nacionalidad norteamericana con la surcoreana, país por el que compite. Yura es valiente, además de una deportista excepcional: en vez de deder ante el pánico que sintió y detenerse ante el bochorno que se le venía encima, Min continuó su ejercicio junto a su pareja Alexander Gamelin, quien improvisó con maestría de caballero para evitar que su top se cayera. La puntuación que recibieron les dejó en  la penúltima posición pero al menos evitaron el desastre.

Las redes sociales no han tardado en llenarse con comentarios  que destacan el profesionalismo que mostró esta joven campeona. Mientras todo ocurría sonaba el Despacito de Luis Fonsi y Daddy Yankee, cuya melodía latina retumbaba en este rincón de Oriente, donde los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeong Chang se celebran.

Yura Min y Alexander Gamelin habían escogido el tema más conocido del pasado año para acompañar su rutina en la segunda jornada de la competencia. 

"Esa no ha sido mi mejor experiencia olímpica, obviamente. Todo el tiempo estaba pensando: Mantén la espalda recta porque podría caerse", declaró después la patinadora, que confesó haber sentido pánico cuando sintió que su vestido se deslizaba sin remedio por su hombro.. 


PUBLICIDAD


Contenido patrocinado

Otras noticias








Comentarios 0


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.