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El movimiento #MeToo llega a la pasarela de Nueva York

12/02/2018 - 19:04

Ocho mujeres hablaron de su experiencia personal con los abusos sexuales y desfilaron por la pasarela esposadas a modelos masculinos ocultos detrás de máscaras de cerdo. La responsable de esta rompedora puesta en escena fue la diseñadora francesa Myriam Chalek, que buscaba "proyectar luz sobre un problema que también ocurre en la industria de la moda".

Chalek, directora creativa de American Wardrobe, denunció que muchas jóvenes que trabajan como modelos "están sometidas a conductas sexuales inapropiadas" por parte de otros empleados, y quiso darles la "oportunidad de alzar la voz" en un evento especial, que fue abierto al público y se celebró en Times Square.

Además, Chalek sintió "la responsabilidad de contribuir a los cambios" que pide la sociedad después de la indignación que suscitó en otoño el caso del productor Harvey Weinstein, acusado de asalto sexual por decenas de mujeres. Esa lacra "toca a todas las industrias", insistió la diseñadora.

Una de las que aceptó contar su historia fue Alicia Kozakiewicz, que fue secuestrada a los 13 años por un depredador de internet y la encadenó en su sótano para emitir en directo su abuso. "Todo lo que queremos es estar seguras, para que las jóvenes puedan vivir sus sueños, escalar montañas (...) o desfilar por las pasarelas".

Todo comenzó cuando Anna Wintour, directora artística de la editorial Condé Nast, anunció que suspendía su colaboración con fotógrafos acusados de conducta social inapropiada como Mario Testino o Terry Richardson. Ante esto, la publicación de códigos de conducta en distintas compañías del sector no se hizo esperar.

Días antes de la cita de la moda en Nueva York, la diseñadora Diane Von Furstenberg pidió al Consejo de Diseñadores de Moda de EEUU (CFDA), organizador de la NYFW, que "todos en la industria de la moda informen sobre abusos en el lugar de trabajo". También solicitó medidas para proteger a los modelos, independientemente de su sexo y establecer áreas privadas para que se cambien de ropa, algo que se ha hecho por primera vez en esta edición de la Semana de la Moda de Nueva York.

El evento organizado por Chalek no ha sido el único inspirado en las reivindicaciones de #MeToo: el jueves también lo hizo un desfile colectivo de las firmas XULY.Bët, Mimi Prober y Hogan McLaughin, mientras que el diseñador Tom Ford incorporó lemas en su ropa.


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