elEconomista.es

Operación Juan Carlos: Zarzuela quiere rehabilitar al emérito en 2018

8/01/2018 - 11:15

La emoción humedeció los ojos del anterior jefe del Estado la mañana del 6 de enero en el Palacio Real, cuando Felipe VI se dirigió a su padre agradeciendo sus servicios a España y a las Fuerzas Armas, y le llamó "nuestro antiguo capitán general". Todo indica que en 2018 la Casa Real cuenta con un buen propósito más: rehabilitar la imagen de don Juan Carlos.

Don Felipe le felicitó también por su 80 cumpleaños, celebrado en el palacio de la Zarzuela el día anterior, con un multitudinario almuerzo con familiares, algunos de los cuales no pisaban Zarzuela desde hace años. Fue muy comentada la clamorosa ausencia de la infanta Cristina y sus cuatro hijos.

Durante el discurso de Felipe VI, a punto estuvo de derramar el emérito algunas lágrimas aunque se contuvo y no llegaron a brotar. Es hombre curtido en dominar sentimientos. Sólo le vimos llorar cuando enterraba a su padre don Juan de Borbón en El Escorial, y cuando falleció su madre doña María.

Motivos tenía don Juan Carlos para vivir momentos de tanta emoción este sábado. Regresaba a los actos de la Pascua Militar después de cuatro años apartado del trono. En 2014 fue la última vez que presidió la ceremonia. Unos meses más tarde se produjo su abdicación y Felipe VI fue proclamado Rey y ocupa desde entonces la jefatura del estado.

Con el regreso de don Juan Carlos por la puerta grande este 6 de enero empieza lo que parece la rehabilitación de su figura, algo marginada estos últimos años por algunos errores que habría cometido, difícilmente comparables a sus grandes aciertos a lo largo de su reinado y a su contribución a que España sea un país democrático y respetado en el mundo. Haber sido apartado de los actos del 40 aniversario de la Constitución, el pasado mes de junio, produjo malestar y

tristeza en el rey emérito, e incluso críticas a don Felipe y al Gobierno por esta desconsideración hacia el emerito, y que tanto hizo por que se cumpliera la Carta Magna.

Parece que con la presencia de don Juan Carlos y doña Sofía en la Pascua Militar empiezan a repararse los agravios anteriores. A lo largo de 2018, año en el que doña Sofía cumple también 80 años, el emérito y su esposa tendrán presencia en muchos otros actos oficiales.

A causa de la lluvia que cayó sobre Madrid en día de Reyes, la ceremonia tuvo lugar en el interior del palacio, y se suspendió que el Monarca pasara revista a las Fuerzas Armadas en el patio exterior como es costumbre. Fuentes castrenses han asegurado a Informalia que estaba previsto que don Felipe pasara esta revista junto a su padre, algo que habría dado más relieve a la figura del emérito, algo deteriorado físicamente por otra parte. Aun así, don Juan Carlos aguantó de pie el besamanos de los 150 invitados, pero su caminar, siempre con un bastón, resulta penoso.

Después de varias operaciones anteriores sin éxito, el prestigioso cirujano gallego afincado en Estados Unidos, Miguel Cabanela, le implantó al rey una prótesis de cadera en noviembre de 2013 asegurando: "En primavera andará sin bastón". Han pasado cuatro primaveras y no parece que en la quinta vaya a poder prescindir de la ayuda para caminar. Quizás la lluvia fue un regalo de Reyes para don Juan Carlos.


PUBLICIDAD


Contenido patrocinado

Otras noticias








Comentarios 2

#1
08-01-2018 / 13:56
A ESTE NO LE SACAN BRILLO NI CON ESPARTO
Puntuación 1   A Favor   En Contra

QUE ASCO, LOS URDANGAS....

#2
08-01-2018 / 13:59
Zipi
Puntuación 3   A Favor   En Contra

La rehabilitación soló es posible si limpian todo lo que hay ahí dentro ( que es mucho más de lo que la gente se cree ). Si intentan dar otro golpe de Estado para legitimarse en el poder perderán la poca credibilidad que les queda.


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.