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Carmen Martínez Bordiú confía en que el abad del Valle de los Caídos se niegue a exhumar los restos de su abuelo

11/09/2018 - 11:47

La nieta mayor del dictador ha pasado los mejores días del verano en Andalucía y no en Portugal, a pesar de que algunos medios daban por sentado el exilio de Carmen Martínez-Bordiú en el país vecino, y hasta confirmaban que la duquesa de Franco había comprado una finca cerca de Cascais.

En agosto, Carmen pasó unos días con su hijo Luis Alfonso, Margarita Vargas y sus tres nietos en Sotogrande, donde los duques de Anjou acampan en esas fechas para seguir los torneos del Santa María Polo Club, un deporte que apasiona a Luis Alfonso. Y que practica allí con su suegro Víctor Vargas, el banquero venezolano que compite en Sotogrande con su equipo el Lechuza Caracas. Vargas, su segunda esposa y sus dos hijos, residen en aguas gaditanas en el Ronin, su impresionante yate, obligado a atracar fuera del puerto, dadas sus dimensiones.

Carmen se trasladó después a Sanlúcar de Barrameda para asistir a las carreras de caballos que se celebran cada agosto en aquellas playas. Allí compartió caballos y flamenquito con sus amigos Carlos Falcó y Esther Doña. Carmen fue de las pocas invitadas realmente amiga que asistió a la fiesta nupcial de los marqueses de Griñón. Se dijo que parte de las caras conocidas que estaban en la cena en el palacio de El Rincón habían sido convocadas por la revista Hola para que figuraran en el reportaje, pero apenas conocían a los novios. 

En Sanlúcar, Carmen, de 67 años, estuvo acompañada por su novio Tim McKeague, 30 años más joven, al que le enseñó los rincones más bonitos del Coto de Doñana, donde pudieron hasta disfrutar de un baño en solitario. Estos días Carmen y Tim han estado en la Feria de Utrera, pero la duquesa de Franco ha acabado el fin de de semana sola en casa de unos amigos en El Rocío. Tim, que sólo habla cuatro palabras de español, no se divierte tanto en este tipo de celebraciones. Carmen no ha comprado todavía ninguna propiedad en Portugal. Ha visto cosas que le interesaban pero no tiene prisa. Espera vender algunos de los inmuebles que los nietos de Franco han heredado de su madre y una finca que ella todavía tiene en Santander, de cuando estaba con José Campos.

Todos los nietos están pendientes de lo que haga el gobierno socialista con la exhumación de Franco y, según ha explicado Carmen estos días a unos amigos, esperan que el abad del Valle de los Caídos, custodio de los restos del dictador, según acuerdo firmado en su día, se niegue a que sus restos salgan de la basílica.


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