elEconomista.es

Carmen Martínez Bordiú ya firma como duquesa de Franco y tenemos las pruebas

10/08/2018 - 10:38

Además de disfrutar del primer día de las vistosas carreras de caballos en las playas de Sanlúcar de Barrameda, la nieta del dictador y el joven coach australiano (34 años más joven que su chica) acabaron la fiesta en el palco vip del improvisado hipódromo, donde bailaron flamenco hasta bien entrada la madrugada, amenizada por unos artistas de Jerez que cantan y bailan como nadie.

Carmen y Tim compartieron jornada hípica y flamenquito con Carlos Falcó y Esther Doña, 40 años más joven que su marido, que bailaron y se divirtieron más que nadie, el grupo fue el último que abandonó la fiesta. Los marqueses de Griñón pasan el verano de un sitio a otro. Sus próximos destinos son Mallorca y Marbella.

La duquesa de Franco y el yogurín que consuela su corazón desde que El Chatarrero es de Ágatha Ruiz de la Prada disfrutaron también de un baño en el Coto de Doñana pero para Carmen lo más emocionante de este viaje ha sido estrenar oficialmente el título heredado de la muerte de su madre, una distinción que lleva con orgullo aunque la polémica suscitada por la decisión del gobierno socialista de abolir los títulos franquistas (el suyo lo concedió Juan Carlos I) ha hecho que la nieta de Franco no lo haya querido usar el ducado oficialmente hasta este miércoles.

En una visita de Carmen, Tim, Carlos Falcó y Esther Doña, a las bodegas Barbadillo de Sanlúcar de Barrameda, los anfitriones animaron a las señoras a estampar su firma en una bota, como recuerdo de su paso por la bodega. La marquesa de Griñón puso su nombre, seguido de un "¡Viva Sanlúcar!". Pero Carmen, que dudaba cómo firmar, acabó cediendo a las peticiones de sus amigos de que estrenara el ducado que hasta ahora no había querido utilizar. Finalmente dejó su mensaje para la historia: "Carmen Martínez-Bordiú, duquesa de Franco. ¡Viva España!".


PUBLICIDAD


Otras noticias

Contenido patrocinado







Comentarios 0


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.