elEconomista.es

Davor Suker, el ex de Ana Obregón que ha convertido a Croacia en subcampeona del mundo

15/07/2018 - 10:54

Croacia ha hecho historia. A pesar de no haber conseguido la ansiada Copa, los chicos de Modric ya se han ganado un sitio en el Olimpo de la historia del fútbol. Pero hubo un Modric antes de Modric. En el Mundial de Francia de 1998 había un delantero llamado Davor Suker que se llevó el premio al mayor goleador con seis tantos marcados, pero su país tuvo que conformarse con el tercer puesto, por detrás de Brasil y la selección ganadora, Francia, la misma que arrebató este domingo el título en la final en Moscú contra Croacia. Mientras tanto, España le veía en la portada del Hola.

Menos de la décima parte de habitantes que España, apenas 4 millones de población, y Croacia se tutea con Inglaterra, Brasil o Argentina, que miran con pasmo y envidia al subcampeón del mundo. Davor Suker, aquel delantero zurdo que en los noventa salía en el Hola con Ana Obregón, es hoy el presidente de la federación croata, donde lleva seis años organizando este triunfo desde lo alto de sus despachos.

Alabado por su gestión, ahora le avalan los resultados, mejores aún que los que lograba en el campo. Profesional desde hace más de 30 años, dio el salto al estrellato en el Dinamo de Zagreb pero la Guerra de los Balcanes le obligó a irse de su país y recaló en Sevilla, la Sevilla grande del Quinto Centenario y la Expo. El club hispalense vio por entonces a otros ilustres en su césped y aquella temporada 92-93, además de a Suker, estaban un tal Cholo Simeone y un tal Diego Armando Maradona. El Real Madrid le fichó en 1996, y una vez en la capital, a sus 28 años, no solo aparecía en las portadas del As y el Marca sino en las del Hola, el Diez Minutos y el Semana. Ana Obregón dijo que Davor Suker es uno de los tres amores de su vida, además de Lequio y el fallecido jugador de baloncesto Fernando Martín. "Somos muy felices", decían al unísono el futbolista y la bióloga en una entrevista concedida a Hola.

Cuenta Vanity Fair que nada más ponerse a la venta el número aquel, Suker compró 2.500 ejemplares del semanario y los envió a Croacia para presumir. Aparte del cuché, el Real Madrid ganó la Séptima, la del 98, en Amsterdam, contra la Juve, con un gol en fuera de juego de Mitjatovic. Fue la primera Champions League tras décadas de sequía en Europa.

Se habló de planes de boda y hasta de hijos: "Me gustaría tener un hijo antes de fin de año", declaró la presentadora de Qué Apostamos en su posado veraniego de 1998. Šuker, que había cambiado el Madrid por el Arsenal de Londres, declaró a The Sun que los dos goles que había marcado (el día que saltó el falso rumor) se los dedicaba a Ana Obregón y al hijo que ambos estaban esperando. Era mentira. Leuqio contestó a la periodista que llamaba a cada de Obregón y le dijo que no estaba embarazada y que se estaba duchando. Pero lo pasaban muy bien y entretenían a la España del pelotazo.

Muchos años después, en 2005, la policía croata llamó a declarara Suker junto a otras doscientas personas en relación al asesinato a tiros de su socio, Dino Pokrovacel, junto a quien dirigía una agencia de jugadores. En 2012, Hacienda le empapeló: el croata tuvo que abonar casi trescientos mil euros tras ser descubierta la ingeniería financiera con la que trató de eludir al fisco. Una miseria comparado con lo que tienen que pagar Messi o Cristiano hoy en día.

Davor Suker solo tiene 50 años, cumplidos en enero, es 13 años más joven que Obregón. Vive sobre todo de sus negocios inmobiliarios en la costa dálmata, en las escuelas de fútbol base Davor Suker Soccer Academy y en la Federación de Fútbol croata. Este domingo, llevó a Croacia a ser subcampeona del mundo como presidente de la federación. Quizás es el mejor gol en la vida, amores aparte.


PUBLICIDAD


Otras noticias

Contenido patrocinado







Comentarios 0


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.