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Cristina de Borbón pudo entrar en la cárcel sin ser vista atravesando el acceso en un coche

27/06/2018 - 14:27

La infanta asistió el viernes pasado a la graduación de su hijo Pablo en Ginebra, una celebración agridulce por la ausencia de su padre, preso en España. Para asistir al evento viajaron desde Barcelona la madre de Iñaki y la hermana. La infanta Elena se desplazó desde Madrid para apoyar a su hermana y a sus sobrinos. Pero tanto la madre de Urdangarin como la hermana del ex duque de Palma regresaron a Barcelona el sábado. No hay constancia de que Cristina regresara con ellas pero es seguro que el lunes por la mañana, Cristina estaba en Madrid, desde donde tomó un avión rumbo a Ginebra, en clase preferente, y fue identificada por varios testigos. No hay imágenes de la infanta en el aeropuerto, pero tampoco hay una sola imagen de Cristina en Ginebra desde el sábado. Por otra parte, funcionarios de la cárcel de Brieva, en Ávila, reconocen que la hermana del Rey "podría haber venido", aunque no les consta. La prisión, en contra de lo que se afirmó este martes en algún programa de televisión, tiene una puerta lateral además de la principal, que no está vigilada por periodistas. Un diario digital afirma que Urdangarin recibió este miércoles la visita de su madre, pero tampoco hay fotos ni documentos gráficos (al menos hasta ahora) ni en este caso testigos que lo corroboren.

La infanta tenía billete en business para regresar a última hora de la noche del domingo, desde la terminal 2 del aeropuerto de Barajas, a las 22.20 horas, y aterrizar en Ginebra pasada la medianoche. Pero Swiss canceló el vuelo y los pasajeros tuvieron que pernoctar en Madrid.

La compañía aérea puso a disposición de la infanta (y de otros pasajeros) otro vuelo que despegaría de la capital de España a las 12.28 del lunes. No era un vuelo programado, se fletó para acoger a los pasajeros que no pudieron volar el domingo. Cristina aterrizó en Ginebra a la 1.57 del lunes. Fuentes de la compañía confirman no solo la cancelación del primer vuelo sino la presencia de la hija de don Juan Carlos en el segundo avión, el del lunes. 

Pero, ¿ha visitado ya la infanta a Urdangarin en la cárcel? ¿Ha usado ya su primer vis a vis? Son las preguntas que se hacían varios programas de Mediaset este martes después de que en Informalia publicáramos que Cristina de Borbón visitó a Urdangarin en la prisión de Brieva este pasado domingo, y que la habíamos visto el lunes por la mañana en Barajas para coger un avión que la llevara de nuevo a Ginebra.

En Mediaset recordaban que la infanta inició el fin de semana en la ciudad suiza, acompañada por algunos de sus hijos, por su hermana Elena, y por la madre de Iñaki. También afirmó algún contertulio que tanto el padre de la infanta como el mismísimo Felipe VI le habrían pedido a doña Cristina que no dejara constancia gráfica de sus visitas a la cárcel para ver a su marido. Efectivamente, no hay constancia gráfica de la visita de Cristina a la cárcel de Brieva, como tampoco la hay de su presencia en Ginebra ese domingo. Que estuviera en Suiza el viernes o incluso el sábado no significa que no pudiera hallarse en España el domingo, día de visitas en la prisión abulense.

Por supuesto, tampoco existe prueba, testimonio y menos documento alguno que sostenga la afirmación de Paloma Barrientos en el sentido de que don Juan Carlos de Borbón y el propio hermano de Cristina le pidieran a la infanta que evitara retratarse junto a la cárcel, lo cual no quiere decir que sea mentira.

Tampoco existen, que sepamos, imágenes del momento en el que Cristina de Borbón tomaba el vuelo el pasado domingo (el de la foto de aquí arriba no es de ese vuelo). Pero tenemos testimonios de testigos que afirmaron haber visto a la infanta ya dentro del avión, que explicaron cómo iba vestida, qué talante llevaba (cabizbaja), y que ocupó un asiento en business.

También sabemos que Ikañi Urdangarin tiene derecho a una visita de 50 minutos a la semana en el locutorio y un vis a vis al mes, y que este domingo, el primero para el entre rejas, era día de visitas. Fuera cual fuera la opción elegida por la infanta, ya adelantamos en Informalia que la visita no la hizo a las horas reglamentarias que rigen para el resto de los familiares.

Este portal se puso en contacto con Casa Real para recabar información al menos sobre la presencia de la infanta Cristina en Madrid el domingo y se nos dijo "no nos consta", si bien desmentían que el cuñado del rey pasara sus últimas horas en libertad en palacio, aunque no que estuviera apoyado por doña Sofía durante su estancia, o que fuera ayudado por la secretaría de Estado de Seguridad. "Los contactos de doña Sofía, y no digamos los de don juan Carlos abren muchas casas y muchas residencias cercanas a Palacio", recordaba una persona con mismo apellido que el Rey.

Un reportero de Mediaset enviado a Brieva declaraba este martes que había hablado con un funcionario: "Me dicen que no les consta, pero que no quiere decir que no haya venido". El procedimiento habitual de los familiares que visitan a los presos es pasar una puerta, digamos, principal, que no pueden atravesar los coches, y recorrer el camino que lleva al interior del recinto. Sin embargo, y en contra con lo afirmado por contertulias de El Programa de Ana Rosa el martes, sí hay otra puerta, de acuerdo con Kike Calleja, reportero de Telecinco desplazado a Brieva. "Cristina tendría que entrar como está previsto por la única puerta de entrada, identificarse, ver el interior de su bolso", dijo Paloma García Pelayo. 

¿Hubiese existido la posibilidad de que la infanta fuera del horario de visitas hubiese acudido a ver a su marido? En el caso de que el ministerio del Interior, la dirección General de Instituciones Penitenciarias o la secretaría de Estado de Seguridad decidieran evitarle a la infanta la fotografía llegando a la cárcel, con el escarnio mediático que ello supone, podrían haberle ayudado a entrar de incógnito, por la puerta lateral y a horas no habituales de visita. Javier García Aparicio, abogado penalista que suele opinar en programas de TV, dijo este martes en Mediaset que "la infanta no iría a la misma hora que el resto de visitas porque se podría captar una imagen pasando por el arco de seguridad", apoyando que se le permitiera un trato distinto "porque Urgandarin es un preso distinto". No olvidemos que varios miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado ayudaron, asistieron y se ocuparon de Iñaki Urdangarín cuando aterrizó en Madrid y hasta cuatro coches impidieron que los paparazzi le siguieran, como ya contamos en exclusiva. En el caso de que la infanta hubiera estado en Brieva, la primera visita es el vis a vis, bien en la modalidad familiar o íntima. Los horarios de visitas de esa prisión son de nueve a dos y de cuatro a ocho, tanto vis a vis como locutorios de lunes a domingo.

Como argumento para contradecir que Cristina haya tenido trato de favor visitando la prisión a horas no estipuladas, Paloma Barrientos explicó que "con Pablo Iglesias pidiendo la República, con la entrega de los premios Princesa de Girona en un restaurante, si ahora su hermana tiene trato de favor es complicado". También insistía Barrientos en que "solamente hay una puerta, solo se puede entrar por ahí". Pero hay otra, lateral, según afirmó el reportero de Telecinco, Kike Calleja, en el programa Sálvame, ese mismo martes. Lo cierto es que a pesar de la presión a la que se supone que está sometida la Corona sabemos que el rey emérito paga al abogado de su hija, un abogado que quiso reunirse en privado con el juez Castro, encargado del caso que juzgaba a la infanta Cristina y su marido. También sabemos que la reina Sofía ha hecho numerosas declaraciones de intenciones para dejar claro que ella está al lado de su hija. Y no olvidemos que las fuerzas de seguridad del Estado ayudaron a Urdangarin cuando aterrizó en Madrid, la víspera de su ingreso en prisión, y llegaron a interponer varios vehículos para impedir que los paparazzi le siguieran y le retrataran. 


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