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El testamento del (otro) duque de Alba: a vueltas con Jesús Aguirre y sus memorias

12/02/2018 - 9:55

Diarios, escritos teológicos y literarios, discursos, originales de sus libros, cuentos, notas… Queda mucho por descubrir de Jesús Aguirre Ortiz de Zárate, segundo marido de la duquesa de Alba, con la que estuvo casado durante 23 años, hasta que la muerte les separó un 11 de mayo de 2001.

En un artículo reciente llegaron a darse por destruidas o quemadas en la hoguera las memorias y cuadernos inéditos que Aguirre habría escrito en Lovaina donde como sacerdote, perfeccionaba estudios de Teología. Lo cierto es que el sacerdote Aguirre no vivió ni estudió en Lovaina (Bélgica), como se ha publicado, sino en Alemania, donde tuvo como profesor a Joseph Ratzinger, que años después de convertiría en el Papa Benedicto XVI, con quien mantuvo el consorte amistad y correspondencia, según contó en algunas ocasiones la propia duquesa Cayetana.

Dos notables periodistas y escritores, Manuel Vicent y Gregorio Morán, escribieron y descubrieron las facetas más inéditas del duque de Alba consorte, al que presentaron como un notable y brillante intelectual, pero también intrigante y trepador, a la vez que con una importante personalidad de la que guardaba celosamente su parte oscura. Fue hijo de madre soltera, cura secularizado y homosexual y la duquesa de Alba se casó con él un 16 de marzo de 1.978 en la capilla del palacio de Liria ante 50 invitados, lo más selecto de la aristocracia y la intelectualidad del país. Cayetana, acostumbrada a otro tipo de relaciones sociales, estaba fascinada por la inteligencia, la agudeza y el ingenio a veces malévolo de su flamante marido.

Los primeros años de su matrimonio, Liria se abrió a la clase política más progresista, a escritores y poetas, a gente divertida poco habitual de los salones palaciegos. Tres años después de su boda, el duque de Alba consorte escribe a mano un testamento, o el borrador de sus últimas voluntades, que reproducimos a continuación.

El texto refleja que asume plenamente su condición de duque de Alba, que ama a su esposa y que ella será la depositaria de sus bienes. Por otra parte, bienes de los que carecía, ya que como hijo de padre desconocido y madre soltera (María del Carmen Aguirre y Ortiz de Zárate), Jesús Aguirre poseía apenas algún dinero de sus derechos de autor y quizá alguna joya de su madre, que no tendría mucho valor, y poco más.

Esa relación cómplice y cercana con su esposa Cayetana se rompió años más tarde. Jesús Aguirre vivió alejado de la duquesa, que preferió permanecer lejos de él, en Sevilla, donde su marido había sido repudiado socialmente por algún episodio turbulento que la Casa de Alba consiguió silenciar. Con una depresión que le impedía salir del palacio y tocado de muerte por un cáncer, el XVIII duque (consorte) de Alba murió solo en Madrid el 11 de mayo de 2001 a los 66 años.

En su testamento, parecía convencido de que tanto su esposa como su madre morirían antes que él. Su madre sí que se fue años antes, en silencio y con la mayor discreción posible. Vivía en Madrid y su hijo atendía sus necesidades pero nunca se les vio en público junto a la duquesa. Pero Cayetana no sólo le sobrevivió 13 años más, sino que contrajo matrimonio de nuevo con el funcionario Alfonso Díez.

Texto del testamento:

En el Palacio de Liria, Madrid, a veintinueve de junio de 1981

Actualmente son mis herederos, mi mujer Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, duquesa de Alba, y mi madre. Ellas dejo, conforme a repartición de ley, todo lo que poseo. En el momento en que mi madre fallezca, Será mi mujer, mi heredera universal, y si ésta muriese antes que yo, dispongo que me herede en todas mis propiedades, su hijo mayor, Don Carlos Martínez de Irujo Fitz-James Stuart, duque de Huéscar, y en su defecto quien ostente el título de duque de Alba. Quiero así mostrar favor, en cuanto pueda, por el título que hoy me honro en llevar.

Dios sea alabado

Jesús Aguirre, Duque de Alba

El pasado 29 de enero ya publicábamos en Informalia que las pertenencias de Jesús Aguirre no han sido quemadas, ni fueron trituradas, ni tampoco escondidas. Se ha dicho que fotos, memorias, notas y demás escritos del cura Aguirre, desde sus días de juventud, hasta que murió habían sido silenciadas por los herederos de la duquesa. Pero lo cierto es que en la redacción de Informalia recibimos una llamada de una persona que fue muy cercana a Jesús Aguirre, y ajena a la familia Alba, asegurando que estaba en posesión de notas, cuadernos, documentos, fotos y manuscritos que le había dejado el duque consorte de Alba en la última época de su vida, cuando ya estaba muy enfermo del cáncer de laringe que acabó con su existencia.

Aguirre escribió notas personales durante toda su vida y conservaba cartas de su profesor de Teología, Joseph Ratzinger, aunque por entonces no podía ni sospechar que llegaría a Papa. 

Nuestro comunicante nos envió fotos de Aguirre cuando era sacerdote, fotos de su madre María del Carmen Aguirre y Ortiz de Zárate. En las imágenes, una muestra manuscrita y fotos de los cuadernos y archivos personales de Jesús Aguirre.

El pasado viernes 9 de febrero, en El Programa de Ana Rosa, emitieron un reportaje con el epígrafe Los secretos de la Casa de Alba. Explicaban que los escritos del consorte fallecido en 2001 podrían estar a punto de salir a la luz. La periodista Marisa Martín Blázquez retomaba la noticia publicada por Informalia repitiendo que efectivamente existen unos cuadernos y unos documentos que revelarían los aspectos más íntimos de la vida de la duquesa y de la Casa de Alba.

La periodista, y ex mujer del también reportero Antonio Montero, aclaraba que se refería a las memorias de Jesús Aguirre y aseguraba que están guardadas en el palacio de Liria, y que en ellas se cuenta el día a día del escritor con su mujer. También aseguraba que las memorias recogen el secreto más importante de la Casa de Alba. Pero insistía en que alguien, aún hoy, desea que estos documentos no salgan a la luz y que ha frenado su publicación.

Feria de Abril, Sevilla, primavera de 1.980. De izquierda a derecha: Matilde Solís, entonces esposa de Carlos, el mayor de la duquesa, su marido -hoy duque de Alba-, Cayetana, y Jesús Aguirre.


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