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Sofía Hellqvist: los 33 años de la stripper que enamoró al príncipe Carlos Felipe de Suecia

6/12/2017 - 14:32

Suecia está de celebración. El pasado 1 de diciembre, Gabriel de Suecia, el segundo hijo de Carlos Felipe (40) y Sofía, fue bautizado y ahora la princesa sopla las velas por su 33 cumpleaños. Para la ocasión, la Casa Sueca ha difundido una fotografía actual de la princesa en la que aparece con la melena suelta y ondulada y una camisa de manga larga. Sin embargo, éste no ha sido su vestuario habitual hasta hace cinco años, cuando conoció al príncipe, y es que el pasado de Sofía poco tiene que ver con la realeza.

Hija de madre sueca y de padre danés, Sofía Hellqvist nació en una familia de clase media en Danderyd, una pequeña ciudad del centro de Suecia, y se hizo famosa en el 2005, cuando participó en el reality show Paradise Hotel, donde intimó con algunos compañeros del otro sexo. De ahí a un sensual topless en la revista masculina Slitz y a estrella del baile erótico solo hubo un paso.

Volcada en esta nueva profesión, Sofía viajó a Las Vegas para aprender el arte de la seducción al son de la música con Jenna Jameson, más conocida como la Reina del Porno. Tras hacer un voluntariado en Ghana y fundar la ONG Projetc Playground, volvió a Suecia y se convirtió en la estrella del espectáculo erótico de uno de los locales privados más frecuentados. Fue precisamente subida a esa barra de baile donde conoció al príncipe Carlos Felipe, en 2009. Lo que empezó como un sano ligoteo se convirtió en un amor que ha traspasado las regias normas de la realeza sueca y de la opinión pública, porque lo de tener una princesa a la que el mundo entero podía ver en ropa interior (y hasta sin ella) no era muy glamouroso.

Aunque, como suele ocurrir, el principal enemigo de Sofía estaba en casa y se llamaba Magdalena. La bailarina no era del agrado de la familia real, obviamente, pero mientras los reyes y la heredera, Victoria, hacían la vista gorda, la hermana mediana de Carlos Felipe pataleaba en palacio y le hacía el vacío a la joven, a la que no invitó a sus cumpleaños, despedida de soltera o incluso a su boda, momento en el que su hermano se plantó: "Si ella no va, yo tampoco".

Al final no llegó la sangre al río. Después de aparecer en algunos eventos familiares (a los que era invitada por el miedo a que ella se presentara sin más) y unas cuantas y sonoras discusiones entre Carlos Felipe y los suyos, Sofía se convirtió oficialmente en la prometida del príncipe el 30 de junio de 2014 y en princesa el 14 de junio de 2015. Como dijo el propio príncipe el día de su boda, el suyo es "un amor que lo ha conquistado todo". Eso sí, un amor al que han dado clases de protocolo, de baile de salón y al que le han asignado dos estilistas para que los cuellos sean altos y las faldas largas.


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