Alba Carrillo y su madre batallan contra la agencia de viajes que no les sacó de Miami

12/09/2017 - 9:01

Alba Carrillo no sólo no ha roto con su novio, sino que ha sido David Vallespín quien, desde Madrid, ayudó a su novia y a su madre Lucía Pariente a escapar del huracán Irma, adelantando su regreso a España, un contratiempo que dio al traste con sus vacaciones en Estados Unidos.

Informalia se ha hecho eco del mensaje de la modelo en su cuenta de Instagram, donde habla de la odisea de sus vacaciones en un crucero por aguas de Florida y donde explica que sus redes sociales fueron pirateadas hace unos días por un "listillo" que borró las fotos de Alba y su novio para hacer creer que habían roto.

Lo que no cuenta Alba es que ha sido la rápida actuación de su madre en Orlando, usando Internet y el teléfono, y la de su novio David en Madrid lo que hizo que salieran antes de lo previsto de Estados Unidos, ya que la caótica situación que se produjo cuando se anunció la proximidad del huracán provocó que los responsables del aeropuerto se vieran desbordados por la confusión, sin conseguir atender a los pasajeros, arremolinados en las terminales para huir del horror.

Con quien están indignadas madre e hija es con la agencia española de viajes, de la que prefieren no decir el nombre, que pasó olímpicamente de su situación, aseguran. Dicen que no les hicieron caso y se negaron a cambiarles el billete porque argumentaban que su vuelo todavía no se había anulado, aunque todo apuntaba que así ocurriría más tarde. Lo que hicieron entonces Lucía, Alba y Lucas, hijo de Alba y Fonsi Nieto, fue coger un coche con conductor desde Orlando, a Carolina del Norte, un total de 16 horas por carretera y de allí a Boston para tomar un vuelo de Iberia rumbo a Madrid. Coche y billetes de avión extra, pagados por su cuenta, después de haber abonado por adelantado a la agencia española ese viaje de ensueño para Lucas, que combinaba crucero más Disneylandia. Total: 48 horas de odisea hasta llegar a Madrid este pasado domingo.

Lo más importante es que el pequeño no sufrió las vicisitudes de este complicado periplo. Su madre jugaba con él, permaneció tranquilo en todo momento o durmiendo la mayor parte del trayecto. Pero Lucía Pariente, mujer de carácter donde las haya, ya ha empezado su batalla contra la agencia de viajes, y no parará hasta que se le haga justicia.


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