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La "vanidad enfermiza" de José Ortega Cano le puede costar muy cara

22/08/2017 - 11:52

La afición taurina se concentra estos días en la plaza de Bilbao, que celebra su Semana Grande. Vista Alegre se llena cada tarde pero hay quien aprovecha para pitar y abuchear a la bandera de España, desplegada en el interior de la plaza, como ha ocurrido este lunes con Antonio Ferrera. Al escuchar los pitidos, el torero se negó a banderillear, a pesar de que llevaba las puyas dispuestas ya, adornadas con los colores rojo y gualda de la bandera española.

Parte del público aplaudió su gesto y su firmeza pero los toros demuestran una vez mas que hay dos Españas y no siempre respeto entre ellas. La tarde del domingo, Juan José Padilla tuvo que escuchar más de una vez que le llamaran "hijoputa" y "asesino"  cuando subía al coche que le llevaba a la plaza donde iba a jugarse la vida, algo que quizá escuche también esta semana Cayetano Rivera Ordóñez el próximo viernes, que se estrena en Vista Alegre sustituyendo a José María Manzanares, convaleciente de una intervención quirúrgica tras una lesión cervical.

Hay expectación en Bilbao por preguntarle a Cayetano si su esposa Eva Gonzalez espera el primer hijo del matrimonio, y preocupación general entre todos los matadores que desfilan estos días por la ciudad por otro torero: José Ortega Cano.

Un conocido ganadero y una antigua gran figura del toreo, que prefieren no dar su nombre, comentaban la otra noche a Informalia que la enésima reaparición de Ortega Cano este sábado día 26 en la plaza de San Sebastián de los Reyes (Madrid), es "una locura, un suicidio o una demostración de vanidad enfermiza por parte de José". A los 63 años, operado hace pocos meses del corazón, sin preparación ni entrenamiento suficientes, Ortega no puede (o no debe) arriesgar su vida ni el prestigio que mereció hace ya muchos años por recuperar lo imposible.

Y añadían nuestras fuentes que se trata además de una sustitución, nada menos que ocupar el puesto que deja Morante de la Puebla, uno de los grandes del momento, que decidió dejar los toros hace sólo unos días, "aburrido", dijo, del comportamiento de los presidentes de las plazas y del tamaño de los animales de hoy día, demasiado grandes para hacer una buena faena.

"Este arrebato de Morante tenía que haber sido una oportunidad para un joven torero que aspire a demostrar su valía, no para que ocupe su lugar un hombre de esa edad, con mala salud, con problemas familiares graves y que resulta patético cada vez que vuelve porque no tiene sentido de la realidad. Tiene que dejar sitio a otros, José no es solidario con sus compañeros". Estas duras afirmaciones las comparten otros personajes taurinos presentes en una de las tertulias que se celebran cada tarde en Bilbao después de cada corrida. También critican a quien haya contratado a Ortega Cano, pues piensan que el empresario se ahorra miles de euros, ya que el caché de Morante de la Puebla es mucho mayor que lo que le van a pagar a José, dispuesto a esta locura con tal de vestirse otra vez de luces.


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Comentarios 1

#1
23-08-2017 / 13:19
ELECTRO
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Un tontolaba y un chulo