Ana Obregón: "No hay dinero en el mundo para pagar mi desnudo"

19/05/2017 - 11:07

La ex de Alessandro Lequio ha sorprendido a todos sus seguidores convirtiéndose en la última musa de la publicación de desnudos femeninos más famosa del planeta. A sus 62 años, Ana Obregón no se atreve a mostrase sin ropa, como mandan los cánones del mensual, pero protagoniza la portada de verano con un bañador y un vestido que demuestran que sigue siendo dueña de un espectacular físico. ¿Qué ha llevado a la actriz, biológa, presentadora y madre a convertirse en una conejita?

Se supone que el dinero, el ansia de demostrar que aún mantiene una estética envidiable y tal vez la necesidad de volver al mundo mediático han sido las razones de Ana para enseñar su piel. Los clásicos posados veraniegos de la protagonista de Ana y los 7 fueron desterrados hace años de la agenda de la artista pero eso no significa que no haya seguido cuidándose.

Los editores de Playboy han querido marcar su regreso a los quioscos españoles (la revista no se publicaba aquí) marcando un camino distinto al clásico: han cambiado las mujeres jóvenes, despampanantes, semidesconocidas y desnudas por un personaje mediático, que ya no cumple los 62 y con una sensualidad gráfica apta para todos los públicos.

Por eso han elaborado dos portadas con Ana: una de ellas luciendo encaje y otra en bañador. La presentación de ambas cubiertas tuvo lugar este jueves en Madrid. Allí, una espléndida Ana Obregón vestida de blanco se mostró orgullosa y muy divertida: "No seré la más guapa, ni la más joven, pero a ver cuántas portadas de Playboy hay con carrera universitaria", ha asegurado, según recoge El Mundo. Eso sí, aparece sexy pero vestida: "Jamás en toda mi carrera he hecho ningún desnudo posando. La que hice en Interviú estaba todo tapadito. Porque no es lo mío, yo soy actriz. Me han ofrecido muchísimos millones, pero no hay dinero para pagar mi desnudo".

Además, Ana asegura que a pesar de todo no se siente una 'conejita': "Yo lo que soy es una madre que ha trabajado mucho. No me siento conejito de Playboy, pero sí me siento muy orgullosa de ser portada de la revista". Eso sí, no cree que le vaya a servir para encontrar el amor: "Estoy sin nadie y de verdad que estoy feliz, mucha gente me comenta la buena cara que tengo en estos últimos años y siempre les respondo lo mismo, que es el resultado de no tener pareja. De verdad que no me apetece nada. A los 17 empecé con Miguel Bosé, he estado toda la vida de pareja en pareja, no he parado, y de repente llega un momento en tu vida en que te das cuenta que ya no tengo que aguantar a nadie y te acostumbras a estar tan a gusto solo. Cuando pienso que llevo así más de seis años, reitero que no me apetece que nadie llegue a mi vida", aseguró.

Ana fue la estrella de una fiesta a la que asistieron otros rostros conocidos, como Marlene Mourreau (48), que se encuentra totalmente recuperada de una reacción alérgica que la llevó al hospital el pasado martes, y las Azúcar Moreno, que se han visto salpicadas por la Púnica al desvelarse que cobraron una actuación en dinero negro por parte del PP.


PUBLICIDAD


Otras noticias

Contenido patrocinado







Comentarios 4

#1
19-05-2017 / 21:15
-
Puntuación 13   A Favor   En Contra

Patético

#2
20-05-2017 / 09:36
OK
Puntuación 5   A Favor   En Contra

De conejito nada, más bien pavo

#3
20-05-2017 / 13:05
pepitogrillo123
Puntuación 5   A Favor   En Contra

No hay dinero en el mundo para pagar tu desnudo, porque no hay nadie que desee verlo.

#4
20-05-2017 / 13:07
pepitogrillo123
Puntuación 6   A Favor   En Contra

Lo que tu tienes entre las piernas, no es un conejo, es una rata muerta.


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.