Ana Boyer y sus mil y una noches con Verdasco en Doha

7/03/2017 - 13:22

Ser la 'esposa' (aunque sin papeles) de un tenista profesional es un lujo que muchas personas quisieran para sí. A sus 27 años, la hija del que fuera superministro socialista de Economía y Hacienda y de Isabel Preysler ha decidido poner tierra (y mar) de por medio con su madre (ahora enamorada del sucesor de su padre), y vive envuelta en la nube de pasión junto a Verdasco en Doha, en la costa oriental de la península de Qatar. Allí las mujeres son discriminadas, muchos trabajadores son explotados, se tortura y la libertad de expresión está restringida. Pero da igual: a siete mil kilómetros de Villa Meona, Ana y Fernando tienen su cuartel general, aunque por supuesto no paran y se mueven entre Madrid, Miami, Londres o Dubái, entre otros destinos, y siempre rodeados de envidiables atenciones materiales. 

No parece afectarles ni a Verdasco ni a la hija del ministro socialista fallecido la situación política y social del país en el que pasan tanto tiempo, aunque se dijo que no podían convivir como marido y mujer sin estar casados. Allí, muchas mujeres no reciben protección adecuada contra la violencia en el ámbito familiar y en relación con el matrimonio, el divorcio, la herencia, la custodia de los hijos e hijas, la nacionalidad y la libertad de circulación son tratadas de forma claramente discriminatoria, según el último informe de Amnistía Internacional.

Qatar forma parte de la coalición internacional, encabezada por Arabia Saudí, que participa en el conflicto armado de Yemen. Están prohibidos los partidos políticos independientes, se penaliza la expresión de opiniones consideradas ofensivas para el emir. La tortura a los presos está documentada y los trabajadores, que constituyen una gran mayoría de la población de Qatar, sufren explotación y abusos. 

Pero la joven economista no entra en estos detalles, y su pareja tampoco. Ana decidió abandonar su carrera laboral o tal vez aparcarla para seguir a Fernando hasta donde fuera y ambos pasan la mayor parte del tiempo en Qatar, donde el deportista tiene intereses comerciales. Fernando y Ana no han cerrado su fabulosa residencia de Madrid, situada a espaldas del Bernabéu, en el Paseo de la Habana, donde poseen su ático con piscina privada. Pero al tenista le regalaron una fabulosa mansión en Doha y él, para corresponder a sus mecenas árabes, promociona la ciudad, fundada como un pueblo de pescadores en 1825, bajo el nombre de Al-Bida. El nombre de "Doha" proviene de la palabra árabe Ad-Dawhah que significa: "El Gran Árbol". Hoy es un centro cosmopilita de primer orden, 

La inmensidad del desierto, las aguas cálidas del Golfo Pérsico son testigos de sus mil y una noches: Verdasco apura sus 33 años, le quedan mil noches (unos tres años) en el mundo del tenis como jugador. Por eso debe reflexionar al máximo cuáles son sus pasos para labrarse un futuro que le permita mantener el excelente nivel de vida del que gozan tanto él como su prometida.

Allí, o por los alrededores, la pequeña de la Preysler, ajena al infierno que viven millones de trabajadores explotados o mujeres sometidas a terribles discriminaciones, recibe la visita de sus familiares, como ha ocurrido estos días cuando ha estado allí su hermano mayor, Enrique Iglesias, con quien se lleva extraordinariamente bien, y que se ha acercado a Dubai (a solo 600 kilómetros de su casa, una hora de avión). El intérprete de Bailando dio un concierto en la ciudad de Emiratos Árabes.


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