elEconomista.es

Albert Rivera quiere más a Soraya que a Rajoy


Ciudadanos exigirá la cabeza de Mariano Rajoy tras las elecciones generales si resulta decisivo para mantener al PP en el Gobierno, según fuentes próximas al partido naranja. Esas fuentes aseguran que Rajoy, quien lleva en primera línea política desde hace 20 años y ha perdido gran parte de su crédito durante esta legislatura, "no es la persona adecuada para llevar las riendas de la España que demandan ahora los ciudadanos".

Sin embargo, la postura oficial del partido es menos tajante. El Vicesecretario General y Jefe de Gabinete de Albert Rivera, José Manuel Villegas, cree que no ha llegado el momento de abordar esta cuestión. "Queda aún tiempo para las generales. Nosotros, como hicimos de cara a las elecciones autonómicas y municipales, aprobaremos un documento de condiciones sobre el que, después de los comicios, podremos o no entablar negociaciones", asegura. En ese documento aparecerán condiciones relativas a aforamientos, democracia interna o corrupción que para el PP han sido casi un anatema.

Pero lo que Villegas sí deja claro es que sin tener en cuenta el factor tiempo y lo que puedan dictar las urnas, Mariano Rajoy "no parece el candidato más adecuado para encabezar el nuevo tiempo político que demandan los españoles". "La mochila de Rajoy pesa. Lleva al frente del PP mucho tiempo. Es el presidente de los recortes, y es el presidente de un partido al que salpican casos de corrupción al más alto nivel", explica, añadiendo que esta consideración la efectúa "a título personal". "Cualquier decisión será tomada por los órganos del partido en conjunto, como no podía ser de otra manera", apostilla.

Lo que parece claro es que a Ciudadanos no le temblaría el pulso, llegado el momento, de exigir la cabeza de Rajoy. El Jefe de Gabinete de Rivera recuerda que su partido "ha sido flexible" facilitando ejecutivos regionales y alcaldías -tanto al PP como el PSOE-, "pero también ha demostrado firmeza cuando ha correspondido".

Existe además un precedente muy significativo. Tras las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo, Ciudadanos pidió públicamente que uno de los barones más importantes del PP, Pedro Sanz, no volviese a ostentar la presidencia de La Rioja como condición para facilitar la investidura de este partido. "Debe jubilarse", llegaron a decir desde la formación de Albert Rivera. La petición que ha terminado con Sanz fuera de la presidencia, con José Ignacio Ceniceros como sustituto, y con el PP manteniendo el bastón de mando autonómico gracias a la abstención de los cuatro diputados naranjas. A nadie se le escapa que Pedro Sanz ha sido uno de los baluartes de Rajoy desde el Congreso de 2008, cuando el hoy presidente del Gobierno se jugó su continuidad al frente del PP en medio de fuertes críticas desde su propio partido. Sanz, de hecho, ha sido uno de los pocos dirigentes autonómicos que ha respaldado de manera explícita a Rajoy tras los resultados electorales del 24 de mayo, en los que el PP obtuvo el 27% de los votos y experimentó una notable pérdida de poder.


PUBLICIDAD


Contenido patrocinado

Otras noticias








Comentarios 0